Jugar en pareja en casa aparece como una alternativa para el 14 de febrero, con la mesa transformada en un espacio de interacción y comunicación compartida. La propuesta apunta a dejar el celular a un lado y entrar en un código común, con dinámicas que van desde el enfrentamiento directo hasta la cooperación.
Juan Del Compare, Marketing Manager de Devir Argentina, planteó que el hábito de jugar en el hogar se vincula con la convivencia, pero también con la posibilidad de observar aspectos del otro que no suelen aparecer en la rutina. “Te permite ver cosas de tu pareja que no conocías; te permite conocer mucho mejor al otro y quererlo más porque ahora entendés un aspecto nuevo de la persona que elegiste”, dijo.
En el segmento de juegos modernos, se observa una tendencia hacia los formatos “Duel”, diseñados para el uno versus uno. “Son una versión adaptada, que no es el mismo juego; mantiene el estilo visual y el feeling, pero está pensado específicamente para jugar uno versus uno”, explicó Del Compare. La dinámica busca que cada decisión tenga peso, con partidas más cortas y ágiles.
Dentro de ese enfoque, se mencionan títulos como The White Castle Duel o Catan: El Duelo para quienes prefieren propuestas estratégicas, y alternativas de enfrentamiento directo como Duelo por Cardia o Mindbug para parejas con un perfil más competitivo. En ese esquema, la partida se apoya en la reacción ante la presión o la derrota, y en la toma de decisiones frente al otro.
El otro eje es el juego cooperativo, donde el objetivo no es imponerse sino coordinarse. En propuestas como Código Secreto: Dúo o Sail, o al encarar entre dos un desafío solitario como Onirim, la meta es “resolverlo juntos, como si fuéramos una sola persona”. La lógica pasa por interpretar intenciones y decisiones en equipo.
Con esa combinación de formatos, la propuesta instala el juego de mesa como un plan doméstico para San Valentín, con experiencias pensadas específicamente para dos jugadores.











