IRBM identificó un inhibidor alostérico dirigido a la proteasa del virus del Zika (ZIKV), NS2B-NS3, una enzima necesaria para la replicación viral. Los resultados se publicaron en Nature Communications (doi: 10.1038/s41467-026-68943-x) y describen la eficacia de la molécula en modelos preclínicos.
El ZIKV transmitido por mosquitos se asocia con complicaciones neurológicas graves. En ese contexto, el trabajo se enfoca en una necesidad de tratamiento ante la falta de antivirales o vacunas aprobados.
El equipo de investigación identificó una pequeña molécula que se une a un “sitio alostérico no caracterizado previamente” en la proteasa NS2B-NS3. En ensayos bioquímicos y celulares, el inhibidor suprimió la actividad de la enzima, y además demostró “una actividad antiviral significativa en modelos animales”. El estudio también reportó un perfil farmacocinético y de seguridad favorable, considerado un respaldo para su potencial desarrollo clínico.
El mecanismo descrito plantea una posible extensión hacia otros flavivirus, incluidos dengue, fiebre amarilla y Nilo Occidental, lo que sugiere un alcance terapéutico más amplio.
El desarrollo se apoyó en un enfoque integrado que combinó cribado fenotípico de alto contenido, modelado computacional, enzimología mecanicista, química médica iterativa y perfilado de ADME. Esa metodología permitió avanzar desde la identificación inicial de compuestos hasta la selección preclínica de candidatos.
“Este descubrimiento marca un hito importante en el desarrollo de fármacos antivirales”, dijo Carlo Toniatti, MD, PhD, director científico de IRBM.
El logro fue financiado por la Región de Lazio y surgió de una iniciativa de colaboración originada en CNCCS, un consorcio público-privado entre IRBM, CNR, ISS y la Universidad de La Sapienza. “La innovación en el descubrimiento de fármacos nunca ocurre sola”, dijo Matteo Liguori, director general y fundador del IRBM.











