miércoles, 11 de febrero de 2026

Fundación Mediterránea plantea un trilema de reservas, actividad e inflación en 2026

Un artículo de la entidad presidida por María Pía Astori analiza el arranque de 2026 y el equilibrio entre acumular reservas, sostener la desinflación y reactivar la actividad, con foco en la compra de US$ 1.300 millones del BCRA, el rol de las tasas reales positivas y el crédito

spot_img

El inicio de 2026 encuentra al programa económico frente a un equilibrio delicado entre tres objetivos: avanzar en la acumulación de reservas, retomar el proceso de desinflación y salir del estancamiento de la actividad. Ese esquema, presentado como un “trilema”, muestra avances parciales en las primeras semanas del año, pero también tensiones entre metas que compiten entre sí.

En el eje de las reservas, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) logró comprar US$ 1.300 millones en pocas semanas. El movimiento se dio en un contexto de menor demanda de dólares y un escenario financiero internacional favorable, que ayudó a la baja del riesgo país. El análisis, sin embargo, pone un límite a esa dinámica: el “viento de cola” externo podría no mantenerse durante todo el año.

La discusión sobre sostenibilidad se vincula con la capacidad de mantener el ritmo de acumulación sin depender de condiciones externas. En ese marco, el texto plantea la pregunta sobre la continuidad de los factores que permitieron las compras del BCRA en el arranque del año.

Publicidad

En el frente inflacionario, el artículo asocia la reactivación de la actividad con un entorno de tasas reales positivas y con una política monetaria más restrictiva. Ese enfoque, sostiene, debería ayudar a moderar la inflación. A la vez, advierte por el mecanismo de indexación del techo de la banda cambiaria a la inflación pasada, que introduce un condicionante para la velocidad de la desinflación.

“Podría elevar el piso del proceso desinflacionario y volver más lento el descenso de los precios”, plantea el texto sobre esa indexación.

En paralelo, el diagnóstico sobre la actividad describe un estancamiento que ya lleva varios trimestres. En ese contexto, el crédito en pesos no despega por las altas tasas y la mayor morosidad, mientras que los préstamos en dólares muestran algún dinamismo.

El cuadro, agrega el artículo, dificulta rearmar el círculo virtuoso de crédito y crecimiento, en un año que abre con avances parciales y tensiones entre reservas, desinflación y actividad.

Podés acceder al artículo aquí

spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img

CONTENIDO RELACIONADO