miércoles, 4 de febrero de 2026

TCAI implantó en Austin el primer cable de desfibrilación aprobado por la FDA

El procedimiento se realizó el 7 de enero en el Centro Médico de St. David, con un cable administrado por catéter que se conecta a un ICD o a un CRT-D y busca mejorar la colocación en el ventrículo derecho, en un contexto de creciente prevalencia de arritmias en Estados Unidos

spot_img

El Texas Cardiac Arrhythmia Institute (TCAI), en el Centro Médico de St. David, concretó en Austin, Texas, el primer implante en Estados Unidos de un nuevo cable de desfibrilación aprobado por la FDA. Se trata de un cable especializado y aislado que se conecta a un desfibrilador cardioversor implantable (ICD) o a un dispositivo de terapia de resincronización cardíaca (CRT-Ds) y corrige el ritmo anormal.

El primer procedimiento se realizó el 7 de enero y estuvo a cargo de Robert Canby, M.D., y Amin Al-Ahmad, M.D., electrofisiólogos cardíacos clínicos en TCAI. Canby también participó en el ensayo que condujo a la aprobación de la FDA.

La tecnología fue presentada como el “cable de desfibrilación administrado por catéter más pequeño del mundo”, una característica que apunta a facilitar la administración y la colocación precisa en el ventrículo derecho. En términos operativos, el tamaño y el método de entrega del cable buscan aportar mayor precisión en el implante.

Publicidad

En un sistema de cardiología intervencionista, el cable cumple un rol central: detecta los latidos del corazón y transmite señales al dispositivo implantado, que luego administra terapia para corregir o interrumpir ritmos anormalmente rápidos, denominados arritmias, que pueden derivar en un paro cardíaco repentino. La nota técnica del instituto contrapone este diseño con los cables de desfibrilación existentes, que son de mayor diámetro y, por esa condición, incrementan el potencial de complicaciones futuras.

Andrea Natale, M.D., F.H.R.S., F.A.C.C., F.E.S.C., electrofisiólogo cardíaco y director médico ejecutivo de TCAI, enmarcó el avance en términos clínicos: “Al tratar a los pacientes, la seguridad y la eficacia son primordiales, y esta nueva tecnología nos permite lograr ambas cosas con mayor precisión”.

El contexto epidemiológico también aparece como un factor de presión sobre la capacidad de atención. Según el Journal of the American Heart Association, se estima que 12,1 millones de personas en Estados Unidos tendrán fibrilación auricular —la arritmia más común— para 2030.

Con ese primer implante, TCAI y el Centro Médico de St. David suman una nueva opción tecnológica en procedimientos vinculados al manejo de arritmias y a la prevención de eventos cardíacos graves.

spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img

CONTENIDO RELACIONADO