Blue Origin informó en Kent (Washington) el lanzamiento de TeraWave, una red satelital diseñada para ofrecer velocidades simétricas de hasta 6 Tbps (terabits por segundo) en cualquier punto del planeta, con foco en clientes corporativos y del sector público. El proyecto apunta a cubrir necesidades de conectividad de alta capacidad, redundancia y escalabilidad, en un segmento donde la demanda crece al ritmo del tráfico de datos, la computación en la nube y las operaciones críticas distribuidas.
La arquitectura anunciada combina 5.280 satélites en órbita baja (LEO) y 128 satélites en órbita media (MEO), conectados por enlaces ópticos. Según la empresa, los usuarios podrían acceder a conexiones de hasta 144 Gbps mediante enlaces en banda Q/V, mientras que la capa MEO aportaría troncales ópticas capaces de concentrar hasta 6 Tbps. El despliegue del sistema comenzaría en el cuarto trimestre de 2027.
Un diseño “multi-órbita” para tráfico de alta criticidad
El anuncio explicita un posicionamiento: TeraWave no se plantea como un servicio masivo para consumidores, sino como infraestructura para conectividad de misión crítica, con terminales empresariales y puertas de enlace que puedan desplegarse con rapidez y sumar diversidad de rutas frente a interrupciones en redes terrestres. El argumento central es complementario: no reemplazar fibra, sino sumar resiliencia donde la multiplicación de trazas resulta costosa o lenta, en particular fuera de los grandes corredores urbanos.
Desde el punto de vista técnico, la banda Q/V se asocia a frecuencias muy altas (del orden de 33 a 75 GHz), lo que habilita mayor ancho de banda disponible —y, por lo tanto, mayores tasas de datos—, aunque exige ingeniería más exigente por atenuación atmosférica y lluvia, entre otros factores. La propia industria viene empujando el uso de estas bandas para sostener saltos de capacidad en satcom.
Competencia: Starlink, Amazon y el “premium” corporativo
La decisión de Blue Origin de ir por el segmento corporativo la coloca en un cruce competitivo particular. Starlink domina el mercado por escala y velocidad de despliegue, con una base amplia de usuarios residenciales y corporativos, mientras que otros actores avanzan con propuestas que, en distintos grados, buscan capturar demanda de empresas y gobiernos. En ese contexto, TeraWave se presenta como un producto “de red troncal” para grandes flujos de datos y continuidad operativa, más que como banda ancha doméstica.
El cronograma, sin embargo, introduce una variable relevante: comenzar en el cuarto trimestre de 2027 implica convivir con un mercado que se moverá rápido en los próximos 24 meses, tanto por expansión de constelaciones existentes como por nuevas capas tecnológicas (enrutamiento óptico, terminales más eficientes, integración con redes privadas y nubes). La apuesta de Blue Origin se apoya, además, en su capacidad de lanzamiento: el plan supone cadencia y costos competitivos para poner en órbita miles de satélites.
Qué promete y qué queda abierto
En términos de propuesta de valor, el mensaje se ordena en cuatro ejes: capacidad simétrica (subida y bajada), redundancia, escalabilidad y despliegue rápido. Para operadores de centros de datos y redes corporativas, la “diversidad de caminos” es un criterio operativo: reduce riesgo de interrupciones por fallas físicas, incidentes climáticos o eventos de seguridad, y permite diseñar contingencias más robustas. Allí, una red espacial con enlaces ópticos y alta capacidad puede funcionar como capa adicional para tráfico crítico o para continuidad de negocio.
Quedan, de todos modos, interrogantes típicos de esta etapa: niveles de inversión, estrategia regulatoria (espectro, autorizaciones de operación y terminales), políticas de precios y acuerdos con integradores y proveedores de infraestructura terrestre. También será determinante cómo se materializa la promesa de “hasta 6 Tbps”: en satcom, los máximos suelen corresponder a configuraciones específicas de red, condiciones de enlace y agregación de capacidad, más que a un único usuario final.
Por ahora, TeraWave funciona como declaración de intenciones: Blue Origin busca entrar al negocio de conectividad global con un producto orientado a grandes cuentas y operaciones críticas. El hito siguiente será pasar del anuncio a los trámites regulatorios, la definición industrial de los satélites y terminales, y la verificación de que el cronograma de 2027 es compatible con la presión competitiva de un mercado que ya se aceleró.












