La Fundación Mediterránea presentó un análisis titulado “Dinámica de la inflación: proyecciones y escenarios para 2026”, en el que examina la evolución de los precios en Argentina y las perspectivas para el año próximo. El estudio se desarrolla en un contexto macroeconómico complejo, marcado por la implementación de un nuevo esquema de bandas cambiarias por parte del Banco Central.
De acuerdo con las proyecciones de la entidad, diciembre de 2025 habría registrado una variación de 2,5% mensual tanto para el nivel general de precios como para la medición núcleo. Esto ubicaría la inflación interanual en torno al 31%, el valor más bajo desde 2017, consolidando una desaceleración respecto de años previos.
El informe destaca la influencia del nuevo esquema de bandas cambiarias, que fue ajustado por el Banco Central mediante una actualización basada en la inflación pasada, con dos meses de rezago. Este mecanismo introduce un elemento de indexación que condiciona el comportamiento del tipo de cambio nominal durante 2026, incrementando la necesidad de consolidar el proceso de desinflación.
En lo que respecta a las proyecciones para 2026, la Fundación Mediterránea plantea distintos escenarios en función de la dinámica monetaria y la respuesta de la demanda de dinero. En el escenario base, que contempla un proceso de remonetización —es decir, una recuperación de la demanda de pesos en la economía—, la inflación interanual hacia diciembre de 2026 podría situarse en torno al 23%. Bajo una perspectiva más optimista, el ritmo anual podría converger hacia 18–19%, mientras que en un escenario menos favorable, la inflación podría mantenerse cerca del 30% si la demanda de dinero crece menos de lo estimado.
El análisis subraya que el desafío para el año próximo consiste en que la inflación continúe su senda descendente en un contexto de cambios en el esquema monetario-cambiario, la remonetización de la economía y la necesidad de calibrar cuidadosamente las intervenciones del Banco Central.
“El desafío para 2026 radica en que la inflación continúe su senda descendente en un contexto de cambios en el esquema monetario-cambiario, remonetización de la economía y calibración fina de las intervenciones del Banco Central”, según indicó la Fundación Mediterránea.












