A pesar de su gran influencia a principios del siglo, fomentado por el lanzamiento del botón “Me gusta” y haber alcanzado el hito de 1.000 millones de usuarios activos, Facebook abandonó su puesto como red social con mayor demanda de gigabytes, cediéndole la corona a Instagram. Según un estudio realizado por la empresa Bibop, en Pilar, la brecha de consumo entre ambas aplicaciones es de 65 GB: mientras Facebook consume alrededor de 285 GB mensuales, Instagram escala hasta un promedio de 350 GB. Esta diferencia fue influenciada por la evolución de los formatos y el cambio en el comportamiento de los usuarios.
Creación de Facebook
Su origen se remonta a 2004, en un contexto digital muy distinto al actual. Originalmente, fue proyectado como una red de conexión social basada en texto, enlaces y fotografías. No obstante a las actualizaciones que surgieron en los últimos años, como la incorporación de contenido audiovisual, su lógica y su consumo se mantuvieron más tradicionales: publicaciones estáticas, fotos, enlaces y videos que no siempre se reproducen automáticamente. De tal modo, Facebook conserva un perfil más informativo y menos dinámico, volviéndolo menos atractivo para el público joven frente al avance de otras plataformas nativas del consumo audiovisual.
Instagram como red social principal
Desde sus inicios, Instagram fue diseñada con el objetivo de priorizar el formato audiovisual: el video corto, el desplazamiento infinito y la interacción inmediata. Debido a esto, su consumo creció significativamente. La plataforma se transformó en un ecosistema centrado en historias, reels y transmisiones en vivo, cuyo contenido requiere un alto flujo de datos, consumidos incesantemente a lo largo del día. Esta dinámica, sumado a la conexión simultánea de varios dispositivos, convierte cada sesión de uso en un volumen significativo de gigabytes.
“El contraste final entre ambas redes sociales refleja una transformación profunda en los hábitos digitales. Por un lado, Instagram ofrece inmediatez y entretenimiento rápido mediante el uso de formatos diseñados específicamente para retener la atención. Por otro lado, Facebook conserva un uso más informativo y menos intensivo en datos”, señaló Martin Smigliani, CTO de la empresa proveedora de Internet.
¿A qué se debe este cambio?
Esta tendencia puede vincularse al perfil demográfico de Pilar, donde se observa un crecimiento sostenido de familias jóvenes y adolescentes, cuyo perfil deja a un lado aplicaciones como Facebook para centrarse en otras redes sociales. Estos nuevos usuarios consumen más video, más interacción en tiempo real y más contenido corto, postulando a Instagram como principal espacio de entretenimiento, comunicación y consumo visual. Este cambio generacional contribuye directamente a que la plataforma registre un mayor tráfico de datos en comparación con Facebook.












