martes, 13 de enero de 2026

El debate sobre la reforma laboral y sus efectos en la operatividad interna de las empresas

La discusión pública sobre la reforma laboral en Argentina suele enfocarse en aspectos políticos y jurídicos, pero también tiene consecuencias directas en la dinámica cotidiana de las organizaciones y en la gestión de sus equipos.

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Modificar las reglas laborales en Argentina implica más que una redefinición normativa; afecta de manera directa la operación diaria de las organizaciones. Así lo sostiene Agostina Pastoriza, head de Recursos Humanos de Integralis Consulting, quien analiza el impacto del proyecto de reforma laboral en el funcionamiento interno de las empresas.

Según Pastoriza, los cambios regulatorios llevan a las organizaciones a tomar medidas técnicas como la revisión de contratos y la adecuación de procesos. Sin embargo, advierte que estas acciones resultan insuficientes si no se revisa el diseño real del trabajo. Cita a McKinsey para señalar que “el 70 % de las transformaciones no se sostiene en el tiempo por problemas de implementación, liderazgo y cultura, más que por estrategia o marco normativo”.

El aumento de la carga operativa es uno de los efectos menos visibles de los cambios normativos. Nuevas reglas mal implementadas pueden generar más controles, tareas administrativas y necesidad de coordinación. De acuerdo con Gallup, el 44 % de los trabajadores globales reporta altos niveles de estrés diario, siendo América Latina una de las regiones más afectadas.

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Pastoriza identifica a los mandos medios como el punto más expuesto frente a los cambios de marco legal. Estos líderes deben interpretar la nueva normativa, explicarla a sus equipos y sostener la operación diaria, lo que puede incrementar la presión y el riesgo de conflictos internos si no cuentan con criterios claros y un diseño organizacional adecuado.

Además, Pastoriza remarca que el impacto de una reforma laboral alcanza la cultura organizacional: “cómo se conversa, cómo se negocian acuerdos, cómo se distribuye la carga y cómo se gestiona la responsabilidad”. Un relevamiento de Deloitte indica que el 80 % de los líderes reconoce la cultura como factor crítico, pero solo el 12 % considera que su organización está preparada para gestionarla.

Las empresas que atraviesan con mayor solidez los procesos de cambio son aquellas que diseñan mejor sus estructuras y priorizan la claridad en los roles y flujos de trabajo. La adaptación efectiva depende de decisiones que permitan mantener la cohesión y el desempeño organizacional, según analizó Pastoriza.

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