La Fundación Mediterránea, presidida por María Pía Astori, presentó un análisis sobre la dinámica económica en la región del Nordeste argentino (NEA) durante 2025. El estudio señala que la economía nacional mostró una reactivación apoyada en el ordenamiento fiscal, la desregulación de sectores y una desaceleración de la inflación; sin embargo, este proceso en el NEA no resultó homogéneo.
El informe detalla que la actividad regional avanzó a distintas velocidades, reflejando la diversidad de realidades productivas y comerciales entre las provincias. El consumo privado registró una mejora general, aunque en las zonas de frontera fue afectado por cambios en la brecha cambiaria, lo cual modificó los hábitos de compra transfronterizos y generó un impacto negativo en los comercios locales.
En materia de inversión, la investigación indica una concentración en sectores estratégicos como bioenergía, forestoindustria e infraestructura. Paralelamente, el gasto público representó un factor contractivo regional debido a la reducción de transferencias nacionales.
Respecto del sector externo, las exportaciones mantuvieron una balanza comercial positiva, impulsada por productos como la yerba mate y el arroz. No obstante, algunos sectores provinciales enfrentaron fenómenos climáticos adversos y una mayor competencia de importaciones.
De acuerdo con la Fundación Mediterránea, hacia 2026 se proyecta una consolidación de la recuperación económica regional basada en la estabilidad de precios y el incremento del consumo asociado a la formalización laboral.












