martes, 13 de enero de 2026

Argentina avanza hacia un récord histórico en maíz temprano en un contexto de reformas económicas

El mercado agrícola local exhibe avances en la siembra de maíz temprano y cambios en el esquema cambiario, mientras la abundancia de oferta y la debilidad internacional marcan las cotizaciones.

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El sector agrícola argentino transita semanas decisivas impulsado por señales del frente macroeconómico local y de los mercados internacionales. En este escenario, la producción de maíz temprano se consolida como uno de los datos centrales para comprender la dinámica de precios y decisiones comerciales.

Según Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, desde enero el Banco Central modificará el esquema de ajuste cambiario, pasando a calcular el tipo de cambio oficial según la inflación del mes previo. En paralelo, el Gobierno puso en agenda una reforma fiscal y laboral con incentivos para el agro, como la reducción del IVA para el riego agrícola y un régimen de estímulos para inversiones medianas.

En el plano productivo, la siembra de maíz alcanzó el 69,5% del área, con un avance superior en más de quince puntos al promedio histórico. El 88% de los lotes se encuentra en condición excelente o buena, favorecido por lluvias recientes. “Entre la mayor superficie de maíz temprano, una implantación más rápida de lo normal y un clima que acompañó, Argentina empieza a saborear un récord histórico de producción temprana”, señala Romano. Este contexto genera expectativas de rindes elevados, aunque también anticipa una fuerte presión de cosecha, lo que ya afecta las cotizaciones locales, con valores superiores a US$ 180 por tonelada.

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En cuanto a la soja, el mercado internacional se mantiene frágil y sin impulso claro. La siembra local cubre el 67,3% del área proyectada, mientras la dinámica global responde a la retirada de fondos especulativos. “El mercado se adelantó demasiado a las noticias. Cuando los fondos empezaron a regular compras, los precios aflojaron y hoy no aparece un driver fuerte que vuelva a empujar a la soja”, explica Romano.

Respecto del trigo, las estimaciones de producción convergen entre 27 y 28 millones de toneladas, un récord histórico absoluto, aunque con problemas de calidad, especialmente en el contenido de proteína. “Tenemos una cosecha enorme, pero con problemas de calidad que obligan a vender trigo forrajero y a aplicar descuentos muy importantes frente a otros orígenes”, advierte Romano.

“Las señales macroeconómicas van en la dirección correcta, pero en el corto plazo el mercado agrícola sigue dominado por una oferta muy abundante y precios internacionales débiles. En este escenario, la gestión comercial y la calidad del producto pasan a ser claves”, concluye Romano.

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