El informe 2026 Tendencias en iGaming, elaborado por Softswiss desde La Valeta, Malta, señala que la industria global de iGaming entra en una nueva fase de expansión promovida por marcos regulatorios más definidos y avances tecnológicos. El estudio identifica que la regulación con sentido común se ha transformado en un motor de crecimiento, permitiendo a las empresas planificar a largo plazo, generando confianza entre inversionistas y motivando la preferencia de los jugadores por operadores con licencia.
Las proyecciones incluidas en el documento estiman que el mercado global de iGaming podría alcanzar los US$ 169.000 millones en 2030, desde los US$ 103.000 millones previstos para 2025, con una tasa de crecimiento anual compuesta del 10,44%. Cada vez más países están adoptando leyes que establecen estándares de juego responsable, límites publicitarios y controles de gasto, superando las guías voluntarias tradicionales.
El reporte también destaca la evolución de la relación entre la industria y los organismos reguladores. En una encuesta a más de 350 actores del sector, inversionistas y autoridades, casi la mitad calificó el entorno regulatorio con 7 o más puntos sobre 10. El promedio de esa calificación ascendió a 6,36 en 2025, frente a 6,06 en 2024, lo que indica una percepción más positiva sobre el aporte de las normativas al desarrollo sostenible.
Ivan Montik, fundador de Softswiss, afirmó: “La regulación no siempre es enemiga del crecimiento. Bien aplicada, se convierte en su base. Así como los mercados cripto maduran con leyes como la Genius Act, que reducen riesgos y fomentan la participación, iGaming vive su propio ‘momento Genius’. Reglas transparentes nivelan el campo, protegen a los jugadores y generan confianza para una expansión sostenible”.
El informe identifica a 2025 como un año decisivo, con gobiernos globales fortaleciendo marcos regulatorios que buscan combinar la liberalización del mercado con mayor responsabilidad, creando entornos más seguros, competitivos y transparentes, y limitando la acción de operadores de mala fe.
“El informe señala que reglas transparentes nivelan el campo, protegen a los jugadores y generan confianza para una expansión sostenible”, dijo Ivan Montik, fundador de Softswiss.












