Las pequeñas y medianas empresas en Argentina enfrentarán tres modificaciones regulatorias que entrarán en vigencia en diciembre de 2025. Estos cambios comprenden la obligatoriedad del IVA Simple, la eliminación de la Factura “M” y la digitalización de los comprobantes de retención en la provincia de Buenos Aires.
La Resolución General 5705/2025 estableció que, a partir de las declaraciones juradas de noviembre de 2025 y siguientes, el impuesto al valor agregado (IVA) deberá liquidarse mediante el formulario F. 2051. Este reemplaza los anteriores F. 731, F. 810, F. 2002 y F. 2082. El nuevo sistema, obligatorio para los responsables inscriptos, incluye la utilización del Portal IVA con datos precargados de comprobantes, retenciones y percepciones. La medida también exime a quienes elijan el F. 2051 de llevar el Libro de IVA Digital, simplificando la carga administrativa.
Por otra parte, la Resolución General 5762/2025 dispuso la eliminación de la Factura “M”, sustituyéndola por dos variantes de Factura “A”. La modalidad “A con leyenda – Operación Sujeta a Retención” se aplica a aquellos que no acrediten solvencia patrimonial o estén en situaciones restrictivas, con retención automática del 100% del IVA y 6% de Ganancias al momento del pago. La otra modalidad, “A con leyenda – Pago en CBU Informada”, está disponible para quienes cumplan los requisitos y reciban pagos solo por transferencia o depósito en cuenta bancaria declarada ante ARCA.
En la provincia de Buenos Aires, la resolución normativa 22/2025 de ARBA implementa desde el 1 de diciembre un sistema digital para la generación y presentación de comprobantes de retención. Los agentes de recaudación deberán transmitir la información mediante el aplicativo “Emisión Comprobante de Retención” antes de las 18 horas del día de vencimiento.
“Estos cambios normativos modifican procedimientos clave en la relación entre contribuyentes y el fisco”, señaló Rodrigo Hermida, vicepresidente de Tax Professionals South LatAm en Thomson Reuters. “Para las pymes, contar con sistemas de gestión profesional y especialistas que guíen el cumplimiento es una condición necesaria para operar en tiempo y forma con obligaciones que, desde diciembre, determinarán la capacidad operativa de miles de empresas argentinas.”
Las empresas deberán actualizar sistemas y revisar procedimientos para evitar contingencias de cierre de año y adaptarse a un entorno fiscal en transformación.












