AySA inició obras de renovación de cañerías en la localidad de Ramos Mejía, Partido de La Matanza, con el objetivo de mejorar la distribución de agua potable. El proyecto beneficiará a doce mil ochocientos habitantes, según informó la empresa.
La intervención incorpora tecnología satelital para detectar fugas de agua de manera eficiente y precisa. Este procedimiento permite identificar las zonas críticas en un plazo más corto que los métodos tradicionales y priorizar esos sectores en las tareas de reemplazo de cañerías.
Una vez detectadas las áreas con mayor probabilidad de pérdidas, la entidad utiliza una tunelera inteligente para instalar los nuevos conductos sin realizar excavaciones a cielo abierto. De este modo, se minimizan daños en la infraestructura urbana y se reduce el impacto sobre los vecinos. Según Carlos Medina, inspector de la obra, “con el paso del tiempo muchas cañerías dejan de funcionar correctamente, ya sea por múltiples rupturas, por el debilitamiento de las paredes por el uso o incrustaciones que reducen del caudal de agua, lo que hace que llegue con menor presión a los vecinos”.
Medina detalló el método de trabajo: “Se trata de una tunelera inteligente, mediante la cual instalamos la cañería nueva abriendo solamente una ventana en cada punta de la cuadra: por una ingresa la mecha y luego el caño, y por la otra sale. De esta manera se pueden hacer todas las conexiones sin necesidad de romper todas las veredas”.
Los trabajos contemplan la instalación de veintitrés mil novecientos noventa y ocho metros de cañería de polietileno de alta densidad (PEAD), en diámetros comprendidos entre noventa y trescientos cincuenta y cinco milímetros, además de veintinueve empalmes y dos mil seiscientas diecinueve reconexiones. Se prevé que la obra se extienda hasta abril del próximo año por su complejidad y alcance.
La iniciativa se enmarca en el Plan de Reducción de Fugas de AySA, orientado a optimizar la eficiencia del servicio y favorecer futuras expansiones de la red.












