El mercado inmobiliario argentino exhibe señales de recuperación, con un renovado interés por la adquisición de inmuebles en pozo en la Ciudad de Buenos Aires. Esta modalidad, que consiste en invertir en desarrollos en construcción, permite a los compradores proteger su capital y acceder a oportunidades de rentabilidad superiores, según un análisis de BAIGUN REALTY.
De acuerdo con datos del Colegio de Escribanos porteño, en julio de 2025 se concretaron 6.651 escrituras de compraventa en la Ciudad de Buenos Aires, cifra que representa un crecimiento del 34,5% respecto al mismo mes del año anterior. Este incremento refleja el mayor dinamismo del sector y la consolidación de los proyectos en pozo como uno de los protagonistas de la recuperación.
El atractivo principal de esta modalidad radica en los precios: las unidades en pozo suelen ofrecer valores iniciales entre un 15% y 25% inferiores a los de los departamentos terminados. El ticket promedio de entrada con BAIGUN REALTY es de US$ 69.000, lo que habilita a un espectro más amplio de compradores a acceder a un inmueble en la Ciudad de Buenos Aires.
Matías Chirom, CEO & Co-Founder de BAIGUN REALTY, explicó: “El comprador entra en un proyecto en su etapa inicial, lo que también le da la posibilidad de financiar en cuotas en pesos, asegurar un valor de ingreso más bajo y, en muchos casos, obtener una apreciación significativa al momento de la entrega. Es una manera de acompañar la recuperación del sector con visión a futuro”.
La flexibilidad en los planes de pago, la financiación directa con el desarrollador y la posibilidad de elegir tipologías o personalizar aspectos de la vivienda antes de su finalización constituyen ventajas adicionales. Chirom agregó: “Hoy vemos un perfil de comprador más atento a la oportunidad y menos a la coyuntura. El pozo permite anticiparse, proyectar y construir futuro en un contexto donde la reactivación inmobiliaria ya está en marcha”.
Actualmente, BAIGUN REALTY concentra su cartera en el corredor norte y barrios emergentes como Villa Urquiza, Chacarita y Núñez, aunque existen desarrollos en casi todos los barrios porteños. Para los próximos 12 a 24 meses, la compañía anticipa un aumento de la oferta, mayor flexibilidad en las formas de pago y un escenario favorable para quienes decidan invertir en este momento.












