Argentina incorpora herramientas de medición para demostrar los beneficios ambientales de los bosques certificados por Forest Stewardship Council (FSC). Actualmente, es posible evidenciar el impacto positivo de estas áreas en la biodiversidad y en la protección de cursos de agua, gracias a la utilización de la herramienta “Impacto Verificado FSC”.
Esta herramienta, desarrollada por FSC, posibilita a empresas y gestores forestales medir y comunicar de manera transparente los efectos positivos sobre biodiversidad, secuestro y almacenamiento de carbono, agua limpia, suelos saludables y otros servicios ecosistémicos. Los bosques y áreas naturales protegidas cumplen una función fundamental al brindar servicios ecosistémicos que sostienen la vida, regulan el clima y contribuyen al desarrollo económico y social.
Según datos de FSC, existen más de 96 proyectos de Impacto Verificado FSC en 25 países, abarcando más de 3,5 millones de hectáreas; la mitad de estos proyectos se encuentran en América Latina. Estas iniciativas demuestran que es viable vincular la gestión forestal sostenible con la conservación ambiental y aportar datos concretos y replicables sobre los beneficios de los ecosistemas.
Durante el Primer Summit de Servicios Ecosistémicos FSC Latinoamérica, Subhra Bhattacharjee, directora general de FSC, señaló: “La conservación ya no puede depender solo de la voluntad. Requiere métricas, financiamiento y acción coordinada”. Por su parte, Esteban Carabelli, director de FSC Argentina, afirmó: “En Argentina ya hay bosques certificados FSC que además optaron por demostrar el impacto positivo que generan en la biodiversidad y en la protección de los cursos de agua. Estas demostraciones son rigurosas y transparentes, basadas en datos, monitoreadas regularmente y auditadas por tercera parte”.












