El superávit primario anual del gobierno nacional experimentó una reducción en el período acumulado hasta septiembre de 2025. El saldo, que representa la diferencia entre ingresos y gastos excluyendo el pago de intereses de la deuda, se ubicó en $14,3 billones en moneda de septiembre de 2025. Esta cifra refleja una disminución de $3 billones respecto al máximo alcanzado en diciembre de 2024, cuando el gasto anual fue mínimo y el superávit primario se ubicó en $17,4 billones.
La dinámica fiscal muestra que, a pesar del incremento en el gasto y de la menor recaudación, el resultado primario se mantiene positivo por dieciséis meses consecutivos. En comparación con gestiones anteriores, el mejor resultado primario previo al actual gobierno se había registrado a fines de 2019, aunque entonces existía un déficit de $2,7 billones. El mayor déficit anual se produjo a fines de 2020, en el contexto de la pandemia, con un saldo negativo de $49 billones.
Al excluir el pago de intereses capitalizados, contabilizados por fuera de la cuenta ahorro-inversión, el superávit fiscal se mantiene en niveles similares a los de diciembre de 2024, en torno a $3,5 billones.
El análisis histórico del resultado fiscal destaca que el déficit acumulado más bajo se registró a fines de 2019, con $31,7 billones, mientras que el déficit más alto alcanzó $65 billones al cierre de 2020.
“Por un mayor gasto y un menor ingreso, cae el superávit primario acumulado anual del gobierno nacional, que se mantiene en terreno positivo desde hace 16 meses”, dijo Nadin Argañaraz.
La evolución reciente del superávit fiscal refleja la influencia de factores económicos y administrativos en la gestión de las cuentas públicas, según datos oficiales y fuentes sectoriales.












