El operador satelital SES anunció una alianza estratégica con la firma estadounidense K2 Space para avanzar en el desarrollo de su futura red de órbita media (MEO). El acuerdo se inscribe en un contexto de fuerte competencia en el mercado de las constelaciones de órbita baja (LEO), liderado por actores como SpaceX con Starlink y Amazon con Project Kuiper.
Según informó la compañía en un comunicado, la colaboración combina la experiencia de SES en la operación de redes multiórbita —incluido el sistema O3b mPOWER— con la capacidad de ingeniería ágil de K2 Space. El objetivo es construir una infraestructura flexible, basada en arquitecturas abiertas y definidas por software, que permita acelerar el tiempo de desarrollo y responder a demandas cambiantes de clientes comerciales y gobiernos.
Un cambio en el modelo de desarrollo
SES y K2 Space iniciaron este año actividades de validación de nuevas tecnologías. La primera misión de prueba está prevista para el primer trimestre de 2026, y marcará el inicio de un enfoque iterativo en el diseño de redes espaciales. La industria satelital, históricamente caracterizada por procesos largos bajo el modelo waterfall, se desplaza hacia ciclos de innovación más cortos que permiten introducir mejoras con mayor rapidez.
“Nuestro futuro MEO evolucionará a través de ciclos ágiles de innovación”, señaló Adel Al-Saleh, CEO de SES. “Al colaborar con K2 Space y otros socios innovadores, combinamos experiencia operativa con agilidad para desarrollar una red flexible que se adapte a los requerimientos de los clientes”.
Por su parte, Karan Kunjur, CEO de K2 Space, subrayó que el proyecto apunta a replantear la forma en que se desarrollan las redes espaciales avanzadas. “SES aporta una vasta experiencia operativa, mientras que nosotros contribuimos con la velocidad y flexibilidad de una startup tecnológica”, afirmó.
Competencia en la economía espacial
La decisión de SES de apostar por una nueva generación de satélites MEO responde a la presión creciente del mercado. Starlink, con más de 6.000 satélites LEO en servicio, domina el segmento de conectividad directa al consumidor y busca expandirse hacia aplicaciones gubernamentales y empresariales. Amazon, a través de Project Kuiper, prevé desplegar más de 3.200 satélites en los próximos años, mientras que OneWeb, ahora integrada a Eutelsat, consolida su oferta en servicios mayoristas de backhaul y movilidad.
En este escenario, SES mantiene una estrategia diferenciada: en lugar de competir únicamente en la órbita baja, busca complementar su red con soluciones MEO y GEO (órbita geoestacionaria), ofreciendo servicios de alta capacidad para aplicaciones críticas. Con O3b mPOWER ya en funcionamiento, la compañía apunta a una red MEO más modular y escalable, capaz de albergar cargas útiles específicas —como sensores para vigilancia espacial o sistemas de enlace directo a dispositivos— y garantizar comunicaciones resilientes en escenarios de movilidad y defensa.
Una apuesta por la flexibilidad
El futuro sistema MEO de SES estará diseñado con capacidades multimisión. Entre ellas, se destacan:
- Payloads hospedados para aplicaciones comerciales o gubernamentales.
- Conciencia situacional espacial, clave para la seguridad orbital.
- Relé directo a dispositivos, un área de fuerte expansión global.
- Servicios soberanos, con énfasis en comunicaciones seguras para gobiernos.
- Backhaul empresarial resiliente, en un contexto de digitalización acelerada.
El desarrollo combinará equipos e instalaciones en Europa y Estados Unidos, con el fin de reducir los tiempos de despliegue y ofrecer servicios de valor agregado en menor plazo.
Una pieza central de la estrategia
La alianza con K2 Space es considerada por SES como un paso fundamental de su estrategia a mediano plazo. Al integrar innovación ágil con capacidad operativa, la compañía busca posicionarse como un proveedor capaz de atender tanto a clientes empresariales como a Estados que demandan soluciones seguras y escalables.
En un mercado donde la conectividad satelital se ha convertido en un recurso crítico para la economía digital y la seguridad nacional, SES refuerza así su propuesta frente a competidores de órbita baja. La primera misión en 2026 servirá de prueba para un modelo de desarrollo que busca transformar la forma en que se construyen las redes espaciales y definir una nueva etapa de la economía satelital.












