La brecha entre el discurso empresarial y la realidad tecnológica en México es significativa en materia de inteligencia artificial (IA). De acuerdo con el Informe de Madurez Digital 2025 elaborado por EY, KIO y AmCham, apenas el uno por ciento de las empresas ha alcanzado una madurez tecnológica en IA, mientras el 99 por ciento continúa utilizando datos desactualizados en sus operaciones.
The Competitive Intelligence Unit (CIU) aporta cifras que profundizan esta brecha: aunque el 68 por ciento de las compañías declara estar experimentando con IA, solo el 0,5 por ciento la ha implementado de manera efectiva. El uso entre microempresas representa solo el 0,1 por ciento; en pequeñas empresas alcanza el 6,1 por ciento; en medianas el 14,2 por ciento, y en grandes el 17 por ciento.
Javier Costa, Chief Business Development Officer de X-DATA, señala la importancia de la calidad de los datos: “Sin datos preparados, la IA no sirve. Hoy vemos empresas que destinan presupuestos millonarios a algoritmos sofisticados, pero siguen tomando decisiones con información que no cuadra”.
Un caso concreto expone los riesgos asociados: una cadena de retail mexicana implementó sistemas predictivos de demanda basados en IA, pero la falta de depuración de inventarios derivó en duplicación de pedidos de productos sin salida y desabastecimiento de estantes críticos, con pérdidas millonarias y clientes insatisfechos.
El informe destaca que el principal desafío no radica en la tecnología en sí, sino en transformar datos crudos en información confiable y útil. Herramientas como Sales Intelligence, que centralizan datos y aplican analítica avanzada, pueden facilitar la toma de decisiones estratégicas, pero la calidad de la información continúa siendo la principal barrera para el crecimiento empresarial a través de la IA.
“El desafío no es si la IA es el futuro, sino cómo evitar que siga siendo un espejismo en el presente”, concluye el informe sectorial.












