Durante la Semana Internacional de la Movilidad Sustentable, que tiene lugar entre el 16 y el 22 de septiembre, la situación de la electromovilidad en Argentina es objeto de debate entre especialistas del sector automotor. El país registra un parque de 1.555 vehículos 100% eléctricos y cuenta con menos de 400 puntos de carga públicos, distribuidos de forma desigual en 19 provincias.
La región muestra diferencias significativas: Brasil concentra el 61% del parque regional de vehículos eléctricos, superando las 152.000 unidades, mientras que México y Costa Rica ocupan los siguientes lugares. En tanto, Europa prevé prohibir la venta de vehículos nuevos a combustión desde 2035 y otros mercados, como Estados Unidos y China, avanzan con regulaciones para reducir emisiones. Según la Agencia Internacional de Energía, se proyecta que en 2030 el 30% del parque automotor mundial será eléctrico o híbrido, acompañado por la instalación de 200 millones de cargadores a nivel global.
Infraestructura de carga y desafíos locales
En el ámbito nacional, la infraestructura de carga presenta grandes desigualdades. Provincias como Catamarca, Chaco, Misiones y Río Negro disponen de un solo cargador público cada una, mientras que Formosa, Jujuy, Corrientes, La Rioja y Santiago del Estero no cuentan con ninguno. La mayoría de los puntos de carga se ubica en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, ciertas localidades de Córdoba y rutas interprovinciales.
“La infraestructura de carga en Argentina está en una etapa incipiente y está poco desarrollada, los puntos de carga públicos están concentrados sobre todo en CABA, algunas ciudades de Córdoba y en rutas interprovinciales específicas”, explicó Gonzalo Rivas, responsable comercial de Q Electric.
Políticas públicas y oportunidades de desarrollo
Especialistas coinciden en la necesidad de un marco normativo específico, incentivos fiscales y una estrategia integral que abarque producción nacional y reciclaje de baterías. Rivas señala que, ante la falta de políticas activas, el mercado avanza de forma autónoma: “hay muchos proyectos en análisis, pero falta un marco normativo específico, incentivos fiscales para la adopción y una mirada integral que considere desde la producción nacional hasta el reciclaje de baterías ya que sin una política activa, el mercado madurará por sí solo”.
Jorge Sanvitale, director de Mehcco S.A., destaca avances puntuales como la red que conecta Buenos Aires, Rosario, Córdoba y Mendoza, además de corredores turísticos. Sin embargo, advierte sobre la necesidad de reforzar las redes eléctricas y desarrollar tarifas e incentivos para ampliar el acceso.
Impacto y perspectivas del sector
El modelo más habitual es el de operadores de carga que instalan equipos en locaciones estratégicas, como centros comerciales y grandes estacionamientos, lo que genera actividad en obra eléctrica civil y demanda nuevas inversiones. El desarrollo del sector dependerá de definiciones políticas y económicas que permitan consolidar a Argentina como un posible hub regional.
“Tenemos talento, capacidad industrial y demanda creciente, con las políticas adecuadas podríamos, incluso, exportar tecnología de carga”, concluyó Rivas.












