Este reconocimiento confirma que el alfajor no es solo un dulce, sino un símbolo de la historia de Argentina, de su creatividad y de su pasión por compartir. Que el mundo lo haya colocado en la cima es una muestra clara de su relevancia cultural y de la potencia que tiene para seguir conquistando nuevos públicos.
Este reconocimiento internacional llega apenas unos días después de la realización del 4º Campeonato Mundial del Alfajor, que se ha consolidado como el gran escenario internacional donde esta golosina se valora, se celebra y se proyecta al mundo.













