A su vez, dentro de la variación del stock privado, el volumen depositado
en dólares se incrementó 43% (20,33% del incremento total de depósitos)
mientras que los depósitos en pesos lo hicieron en 20% (79,66% del crecimiento
total). Respecto al sector público, los depósitos en dólares
aumentaron 30,9% respecto a 2005 (aunque sólo representan 2,6% del incremento
total) y los depósitos en pesos se expandieron 20,5% (97,4% del incremento
total).
En relación a la evolución de las tasas de interés, dado
que a partir del segundo trimestre de 2006 el Banco Central comenzó un
proceso de ajuste en las tasas de referencia, las mismas se incrementaron. En
efecto, las tasas a plazo fijo crecieron 138 puntos básicos y las de
las Lebac y de la Badlar superaron los 200 puntos (229 y 236 respectivamente).
Sin embargo, en todos los casos, los incrementos registrados fueron inferiores
a los ocurridos en 2005. Mirado en términos reales, la tasa de Lebac
a 1 año cerró el año en valores positivos (0,91 puntos
porcentuales) mientras que la Badlar cerró levemente negativa (–0,5%).
Con relación a la evolución de los créditos otorgados por
los bancos al sector privado, podemos decir que el incremento de $21.700 millones
de pesos ocurrido en 2006 representa una variación de 41,5% respecto
a 2005, superando de esa forma el registro de aquel año (35,9% de crecimiento
respecto a 2004).
Tipos de crédito
Por otra parte, si se analiza la evolución del crédito según
el tipo de préstamo otorgado, se puede apreciar que la totalidad de las
líneas ha mostrado un comportamiento positivo. Sin embargo, aún
tienen mayor importancia los créditos de corto plazo (con un incremento
de $16.000 millones representaron 85% de la variación total de créditos
en 2006), en especial los créditos personales, por sobre los de mediano
(crecieron $1.381 millones, es decir 7,4% del total) y los de largo plazo (se
expandieron $1.260 millones, esto es, 6,7% del total incrementado).
Si analizamos la evolución del crédito con relación al
PBI, el incremento registrado que permitió alcanzar 13% en 2006, si bien
superior a los observados en años anteriores (10,3% en 2005 y 8,6% en
2004), todavía resulta insuficiente para arribar a los valores de 1999,
año en el cual la relación de los créditos respecto al
PBI llegó a superar 23,4%. Así, si bien recuperado luego de la
crisis, el financiamiento de la economía a través del sistema
financiero todavía es reducido.
Respecto a la relación entre los depósitos y el producto, también
se vislumbró un comportamiento creciente, colocándose en 2006
en 21,3%. Este valor logró superar al registrado en 2002 (20,8%), aunque
todavía se encuentra por debajo de los máximos valores ocurridos
antes de la crisis de la convertibilidad (25,9% en 2001). Así, parece
existir todavía cierta desconfianza del sector privado respecto del sector
financiero, teniendo en cuenta los hechos del pasado.
De esta forma, el bajo nivel de intermediación financiera puede resultar
un escollo a la hora de pensar en el crecimiento en el largo plazo, en tanto
la economía necesita de un sistema financiero que fomente el crédito
para la inversión productiva. M











