viernes, 16 de enero de 2026

Ecos del descontento: Trump, Milei y la política del discurso agresivo

El trabajo de investigación de Ximena Nadine Aberastury Gottschau, titulado Echoes of Discontent: Political Violence and Aggressive Discourse in Contemporary Populism, examina el papel del lenguaje agresivo en el populismo contemporáneo, con foco en los casos de Donald Trump, en Estados Unidos, y Javier Milei, en Argentina. El análisis concluye que el uso sistemático de expresiones beligerantes no es un recurso aislado, sino una estrategia política deliberada que contribuye a la polarización, erosiona la confianza institucional y debilita normas democráticas.

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La tesis Echoes of Discontent: Political Violence and Aggressive Discourse in Contemporary Populism de Ximena Nadine Aberastury Gottschau sostiene que el uso sistemático de expresiones descalificadoras, insultantes o amenazadoras ha dejado de ser un recurso marginal y se ha convertido en una herramienta central de movilización y legitimación política. Tanto Trump como Milei habrían incorporado ese lenguaje al núcleo de su repertorio discursivo, transformando el insulto o la alusión velada a la violencia en un símbolo de acción política efectiva. Esa adopción deliberada contribuye a un entorno donde el antagonismo político ya no se resuelve por el razonamiento, sino por la confrontación simbólica y emocional.

La retórica agresiva cumple una función específica: delimitar enemigos internos y externos, justificar medidas extremas y consolidar identidades colectivas en torno a un líder que se presenta como salvador frente a una élite corrupta o traidora. En la lógica populista del “ellos contra nosotros”, las emociones –ira, temor, indignación– se convierten en combustible político que refuerza la lealtad de la base y polariza el entorno político.

Marcos teóricos integrados

Aberastury Gottschau construye un marco analítico que combina tres enfoques principales:

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  1. Constructivismo político: afirma que la realidad política se configura mediante el lenguaje y las interacciones discursivas. En este sentido, el discurso agresivo no describe pasivamente una crisis preexistente; la crea. Trump y Milei transforman conflictos económicos o sociales en urgencias existenciales, legitimando acciones radicales como inevitables y necesarias.
  2. Perspectiva poscolonial: permite identificar continuidades discursivas que remiten a patrones históricos de dominación y exclusión. En el caso estadounidense, Trump recurre a figuras del “otro” –inmigrantes, élites globalistas– evocando una narrativa de invasión cultural y traición externa. En Argentina, Milei despliega una oposición moral contra la “casta política”, posicionando su gobierno como restaurador de la soberanía popular frente a enemigos internos edificado sobre lógicas de exclusión simbólica.
  3. Análisis crítico del discurso (CDA): como método permite examinar el discurso en tres niveles —texto, práctica discursiva y contexto social— para entender cómo el lenguaje reproduce o desafía estructuras de poder. La autora sigue el modelo de Norman Fairclough para analizar vocabulario, metáforas, asignación de agencia y marcos narrativos en discursos públicos seleccionados.

Diseño metodológico y corpus

La investigación combina un enfoque comparativo con metodología mixta. Se seleccionaron seis discursos emblemáticos (tres por líder) que se consideran representativos de su estrategia comunicacional:

  • Para Milei: discurso inaugural como presidente (10 de diciembre de 2023), apertura de sesiones del Congreso (marzo de 2024) y participación en el Foro Económico Mundial en Davos (enero de 2025).
  • Para Trump: su segundo discurso inaugural (enero de 2025), mensaje ante el Congreso (marzo de 2025) y el anuncio arancelario apodado “Día de la Liberación” (abril de 2025).

Estos discursos fueron objeto de análisis textual detallado, identificando recursos retóricos recurrentes, construcción del adversario, temporalidad moral y tono emotivo. Paralelamente, se recurrió a datos cuantitativos de encuestas de opinión pública —Gallup y YouGov en Estados Unidos; Zuban Córdoba, Opina Argentina, Universidad de San Andrés, entre otras— que miden la aprobación o imagen presidencial antes y después de las alocuciones.

El propósito: vincular el contenido y estilo del discurso con sus efectos inmediatos en la percepción ciudadana. La combinación de análisis cualitativo y cuantitativo permite comprender no sólo qué se dice, sino cómo reacciona el público.

Claves de la retórica agresiva

Similitudes

  • Ambos líderes definen un conflicto moral entre el “pueblo” y una élite corrupta o desconectada. Presentan la situación como irreversible descentralización del poder o decadencia institucional.
  • Utilizan una narrativa de crisis permanente para justificar la adopción de medidas radicales. La retórica de urgencia convierte cada intervención pública en una arenga de salvación nacional.
  • Construyen un mensaje de encarnación heroica: ambos se presentan como líderes providenciales, únicos capaces de encarnar la renovación frente al desastre heredado.

Contrastes

  • Milei enfatiza el plano económico. Consignas como “No hay plata” y “No hay alternativa” (TINA) funcionan como clausura discursiva, impidiendo cualquier debate sobre políticas sociales o redistributivas. Además, lenguaje mecanicista describe al estado como una “máquina aplastante”, que debe ser desmantelada a martillazos.
  • Trump focaliza en un nacionalismo cultural y económico. Invoca símbolos patrios, retórica tradicionalista y demoniza a los globalistas, inmigrantes y medios como traidores. Sus slogans Make America Great Again y drain the swamp sintetizan una narrativa de restauración nacional traicionada.

Reacciones ciudadanas y polarización

El análisis cuantitativo revela una dinámica ambivalente:

  • En Estados Unidos, tras el discurso inaugural de Trump en enero de 2025, se registró un modesto aumento de aprobación entre los votantes. Sin embargo, esa mejora fue breve y se consumió en pocas semanas. La legitimidad adicional resultó limitada y no pasó a transformarse en apoyo sostenido.
  • En Argentina, luego del discurso de asunción de Milei, la imagen positiva del presidente cayó del 55 % al 44,1 % en apenas un mes. El tono radical y confrontativo generó alarma en amplios sectores, a pesar de captar simpatías entre votantes liberales convencidos.

Estas tendencias confirman que la retórica agresiva puede ser efectiva para movilizar bases ya afines, pero difícilmente sustenta apoyo masivo y prolongado si no se traduce en resultados concretos. La legitimidad simbólica tiene un umbral de saturación y, una vez alcanzado, puede volverse contraproducente.

Lenguaje como poder institucional

La investigación subraya que el discurso agresivo trasciende la campaña electoral y se convierte en herramienta de gobierno:

  • Trump llegó a descalificar al Poder Judicial y a medios como “enemigos del pueblo”. Intervenciones regulares contra jueces o procesos legales erosionan la confianza ciudadana en mecanismos de control institucional.
  • Milei ha promovido reformas legales para reducir la capacidad del Congreso y favorecer decisiones por decreto. Su retórica refiere a “instituciones corruptas” que impiden la voluntad popular encarnada en él.

La autora califica este estilo como una “infraestructura paralela de gobierno”, un modelo donde la legitimidad se reconstruye permanentemente mediante el enfrentamiento simbólico. Esto genera una lógica de excepción perenne: cada medida extraordinaria sería válida mientras la supuesta crisis nacional siga vigente.

Paradojas y límites del discurso beligerante

El estudio advierte sobre una paradoja inherente. Cuando todo se declara crisis, nada resulta extraordinario. El público puede desarrollar inmunidad simbólica ante una retórica que pierde eficacia. Además, un líder que ha prometido subvertir el sistema puede volverse parte de él, perdiendo su aura insurgente y erosionando expectativas.

El desgaste discursivo se manifiesta cuando el lenguaje combativo no va acompañado de resultados concretos. La tensión simbólica genera expectativas de cambio profundo que, si no se materializan, pueden provocar desilusión. En algunos casos investigadores identificaron signos de saturación y fatiga colectiva: el discurso de amenaza ya no moviliza.

Condiciones contextuales

Aberastury Gottschau señala que la efectividad del discurso agresivo depende de:

  • La fortaleza institucional del país. Argentina presenta niveles de fragilidad institucional que amplificaron el alcance inicial de la retórica de choque. Estados Unidos, en cambio, conserva contrapesos cuyo impacto mediático modera en parte el mensaje polarizador.
  • El ecosistema comunicacional. La polarización mediática y la segmentación en redes sociales alimentaron cámaras de eco que reforzaron los discursos agresivos entre audiencias afines, dificultando contestaciones argumentales.
  • La historia política del país. En Argentina, el legado de crisis ciclotímicas predisponía a la ciudadanía hacia narrativas catastrofistas. En Estados Unidos, las tradiciones republicanas y el federalismo introducen resistencias estructurales al populismo extremo.

Balance final

La tesis ubica a Trump y Milei como “emprendedores del agravio”, líderes que capitalizan el malestar social para redefinir la política como un combate moral absoluto. La retórica agresiva se convierte en un capital simbólico valioso, pero también en una espada de doble filo. Puede consolidar una base fiel, dirigir la agenda política y erosionar oposiciones; pero también generar rechazo, desgaste institucional y saturación emocional.

Aberastury Gottschau plantea que la disputa por la democracia trasciende la política de políticas públicas y alcanza el terreno del lenguaje. El desafío consiste en construir discursos que no exacerben el conflicto sino que articulen formas de diálogo, cooperación y justicia social. En última instancia, la contienda no es sólo por el poder, sino por los términos en que ese poder se narra y representa.

Fuente: Aberastury Gottschau, X. N. (2025). Echoes of Discontent: Political Violence and Aggressive Discourse in Contemporary Populism. Karlshochschule International University.

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