jueves, 5 de febrero de 2026

La caída de Starlink y la urgencia de pensar en respaldo satelital: qué opciones existen en Argentina

Una falla en la red global de Starlink dejó sin servicio a miles de usuarios en todo el mundo y reveló una dependencia crítica de una única constelación. En Argentina, empresas como Servicio Satelital, Telespazio y Orbith ofrecen alternativas que permiten diseñar esquemas de conectividad más resilientes.

spot_img

El 24 de julio de 2025, la red de internet satelital Starlink —operada por SpaceX— sufrió una interrupción global que se extendió durante más de dos horas. Según Downdetector, se registraron más de 60.000 reportes de fallas en simultáneo. La propia compañía confirmó que la causa fue una falla interna en los servicios centrales de su núcleo de red. Aunque el servicio fue restituido, el episodio dejó al descubierto un punto ciego: la falta de redundancia en servicios críticos que dependen exclusivamente de una sola constelación satelital.

El impacto no se limitó a los usuarios residenciales. También resultaron afectadas terminales instaladas en zonas rurales, plataformas marítimas, redes de defensa y bases científicas. En Ucrania, según confirmó la agencia Reuters, la interrupción alcanzó a terminales militares en la línea de contacto con las fuerzas rusas, afectando temporalmente las comunicaciones tácticas. Para muchos gobiernos y empresas, el apagón encendió una señal de alarma.

La importancia de la redundancia satelital

En el sector espacial, la resiliencia no es un lujo: es una necesidad. Y una de las principales estrategias para asegurar continuidad de servicio consiste en diversificar la infraestructura. Esto puede lograrse mediante esquemas de respaldo multiorbita, es decir, la combinación de satélites en distintas órbitas —baja (LEO), media (MEO) y geoestacionaria (GEO)— y con diferentes operadores.

Publicidad

En este contexto, los satélites en órbita baja (LEO), como los de Starlink, operan entre 500 y 1.200 km de altitud. Ofrecen baja latencia, pero su operación requiere redes complejas de control y enrutamiento, con un mayor número de handovers. Su principal ventaja es la velocidad y la cobertura global.

Los satélites en órbita media (MEO), ubicados entre 2.000 y 20.000 km, combinan baja latencia con una arquitectura más estable. Son utilizados por constelaciones como O3b mPOWER, de SES, para brindar conectividad de alta capacidad a sectores corporativos y gubernamentales.

Por último, los satélites geoestacionarios (GEO) orbitan a 35.786 km de la Tierra. Permiten cobertura constante sobre una misma región y han sido históricamente utilizados para servicios de televisión, datos y telefonía. Aunque presentan mayor latencia, su confiabilidad y bajo costo operativo los convierte en una herramienta clave para complementar las redes modernas.

Proveedores satelitales en Argentina

En Argentina, existen actores que ya operan bajo esquemas multiorbita o especializados en segmentos específicos, y que permiten construir redes con respaldo satelital robusto.

Servicio Satelital S.A.

Con mas de dos décadas en el mercado, Servicio Satelital es actualmente el principal operador privado con arquitectura multiórbita. Ofrece servicios en órbita baja Oneweb a través de su alianza con Intelsat y los de Starlink como partner de Innova. Combina estos servicios con su propia infraestructura para operar satélites geoestacionarios (GEO). Su portafolio de productos abarca desde soluciones para el sector agropecuario hasta despliegues en energía, minería, banca logística y construcción. Para proveer acceso a satélites GEO en bandas KU utiliza su telepuerto en Benavidez (PBA), dentro de las facilidades de la empresa ARSAT. Desde allí utiliza los satélites ARSAT I y II y los Intelsat IS37e, IS23 y Telstar14. Un telepuerto propio es una característica imprescindible para garantizar una solución de múltiples satélites y órbitas. Servicio Satelital brinda servicios de telepuerto a terceros, entre ellos Sencinet Argentina y Andesat. Completa sus servicios geoestacionarios con el brinda acceso en banda KA a través del satélite GEO SES17 mediante un acuerdo con ARSAT. Adicionalmente, la empresa brinda servicios de TV para empresas a través de su subsidiaria INTV.

Orbith Argentina

Orbtih se especializa en servicios residenciales y establecimientos escolares gubernamentales ubicados en lugares remotos. La empresa es presentada por el grupo Boldt como una de sus líneas de negocios. Dentro del conglomerado de empresas que conforman Boldt -Gaming, Impresiones, Sistemas y Turismo-, Orbith se ubica dentro de la empresa Holdsat SA, que cotiza en la Bolsa de Buenos Aires de manera pública. Holdsat ofrece conectividad multiórbita en banda Ka sobre satélites geoestacionarios (SES17 e Amazonas 3 y 7) y soluciones sobre Starlink y OneWeb. Si bien Orbith no opera infraestructura propia, otra empresa del grupo Boldt  (SPTI) brinda servicios con infraestructura GEO desde hace años. Orbith brinda cobertura en zonas rurales y ha declarado que espera contar con un satélite geoestacionario propio a fines de 2025. Según Convergencia Latina, Orbith declaraba 12.000 clientes en mayo de 2014 y espera contar 50.000 conexiones para el próximo año.

Telespazio Argentina

Filial local del grupo Leonardo, empresa italiana líder global en soluciones espaciales ofrece conectividad satelital en banda ancha mediante su alianza en todo el planeta con Starlink, y respaldo a través de satélites geoestacionarios propios o contratados (ARSAT, IS). La empresa tiene una amplia presencia en todo el continente, contando con oficinas en Argentina, Brasil, Chile, Costa Rica, Colombia e Perú, y centros espaciales y Telepuertos Satelitales en Argentina y Brasil.  Justamente en Brasil Opera un telepuerto de la empresa OneWeb, la constelación europea que compite con Starlink. Su enfoque está puesto en grandes clientes corporativos, fuerzas de seguridad, organismos públicos y misiones científicas. En Argentina posee dos telepuertos, un en Benavidez (PBA) dentro de las facilidades de ARSAT y otro eolaboración con la ESA, apoyo para las operaciones y mantenimiento de la estación Deep Space en Malargüe (Mendoza).

Estas tres compañías representan alternativas concretas para construir una arquitectura satelital menos vulnerable ante eventos inesperados. La elección de proveedor y configuración depende del tipo de servicio requerido, pero todas ellas permiten establecer rutas de respaldo que aseguran continuidad operativa frente a caídas totales o parciales de una red.

Lecciones de una caída global

Más allá de la falla puntual, el episodio dejó una enseñanza clave: cuando una infraestructura crítica depende de una sola constelación global, los riesgos se amplifican. El rol que Starlink asumió en pocos años —desde servicios residenciales hasta soporte militar en zonas de guerra— obliga a repensar el modelo de conectividad.

La convergencia de telecomunicaciones, defensa y servicios públicos en torno a constelaciones privadas pone en discusión el marco regulatorio vigente. Iniciativas como IRIS² en Europa o Spacesail (Qianfan) en China apuntan precisamente a recuperar soberanía en la infraestructura orbital. Para países como Argentina, garantizar el acceso a múltiples redes, bajo reglas claras y con redundancia estratégica, ya no es una opción: es una política de Estado en ciernes.

spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img

CONTENIDO RELACIONADO