sábado, 7 de febrero de 2026

    Más que mil palabras

    Por Ricardo Mosso

    Como un "iTunes" que vende imágenes en formato digital en vez de canciones. Salvando las distancias, así se podría definir a Fotolia, un banco de fotos, ilustraciones y videos que ofrece a empresas –y usuarios finales– imágenes útiles para vestir sitios de Internet, presentaciones de negocios y publicidades que además son legales.
    Tienen claro que casi ninguna de las fotografías "encontradas" en la Web es de uso gratuito y por eso pueden convertirse en un dolor de cabeza judicial para quienes las utilizan sin permiso. El modelo de Fotolia es bastante sencillo: basta con acceder al sitio web de la sucursal argentina de esta pequeña multinacional (http://ar.fotolia.com), registrarse, buscar las imágenes, elegirlas en alguno de los tamaños disponibles y pagar con tarjeta de crédito. Los costos van desde US$ 1,40 la imagen más pequeña, pero el precio baja hasta la mitad si se compran una cierta cantidad de "créditos". "Hoy la necesidad de imágenes para publicidad y comunicación corporativa siendo la misma que cuando todo se hacía físicamente", cuenta Alejandro Ventura, director regional para Latinoamérica de la empresa, que tiene 20 años de experiencia en el rubro de los bancos de imágenes. "Desde cuando venían en diapositivas y era todo off line", rememora.
    "La diferencia de Fotolia es que nos manejamos con microprecios –agrega Ventura, que también es fotógrafo profesional–, de entre uno y US$ 10 por imagen, mientras que los bancos de imágenes tradicionales tienen un precio promedio de US$ 300 y 500; y más también".
    Desde julio de 2012 instalada en Buenos Aires –tiene oficinas en un total de 22 países– en el sitio web de la firma se asegura que su segmento de mercado más grande son las Pyme. Y también que las imágenes que comercializan "están libres de derechos y pueden utilizarse para todo tipo de trabajos profesionales sin límite de tiempo, sin límite geográfico y sea cual fuere el número de difusiones".
    Detalla los dos tipos de licencias de uso que ofrecen: la estándar, que autoriza a usar sus imágenes para la ilustrar todo tipo de documentos, y la licencia extendida, que permite integrar la imagen en "productos o servicios derivados destinados a la venta o la distribución, como postales, posters y remeras".


    Alejandro Ventura
    Imágenes fast food
    Hoy por hoy, dice Ventura, Fotolia dispone de unos 21 millones de archivos digitales –que en 95% son fotografías–, que también incluyen un millón de clips de video y 1,7 millones de ilustraciones ampliables (en formatos AI, EPS y SVG) que cuestan desde US$ 3. Este verdadero "supermercado" online de imágenes –su oferta crece a un ritmo de 15.000 por día– tiene dos mecanismos de venta: por créditos o por suscripción.
    "Por ejemplo, una editorial que usa muchas ilustraciones al año pero no sabe cuándo las va a usar quizás prefiera comprar 5.000 créditos para todo el año", detalla el ejecutivo local de Fotolia. "Y por ahí gente que tiene un trabajo más ordenado –un portal de Internet, por ejemplo– compra una suscripción de 25 imágenes por mes, o por día. Tiene que ver con las necesidades de cada uno", agrega. El ejecutivo asegura que, con la compra de un paquete de 5.000 créditos a US$ 1,40 cada uno el cliente "recibe una cierta cantidad de créditos gratis que bajan el costo promedio a US$ 0,75. "La gente que usa muchas imágenes puede ahorrar", dice.
    "En la Argentina –le explica Ventura a Mercado–, una ventaja que tenemos es que si uno asocia su tarjeta de crédito a la plataforma PayPal, el pago se procesa en pesos". Y se apresura a hacer notar que planean incorporar en "los próximos meses" medios de pago off line, como el depósito bancario.
    –Un tema crucial para quien compra debe ser la variedad y calidad de imágenes…
    –Tenemos 350.000 contribuyentes, entre fotógrafos, ilustradores y videógrafos, profesionales y no tanto. En todas las ciudades del mundo imaginables hay gente sacando fotos y subiéndolas a la Web, y eso les genera un ingreso. Es un proceso sumamente rápido, porque el que sube sus imágenes, que son validadas por un equipo de Fotolia que analiza la calidad técnica, creativa y legal, ve que –en un máximo de 72 horas– están a la venta en 22 países. El hecho de estar en tantos países comunicando la marca genera que se estén subiendo a nuestra plataforma 30.000 imágenes por día en todo el mundo.
    –¿Y cómo es la relación legal con los contribuyentes?
    –Cuando suben imágenes declaran a través de un formulario que son sus propietarios; y si hay modelos tienen que subir un contrato firmado por los modelos que aparecen en la foto. La comisión que reciben está entre 25 y 60% del precio de venta; varía si va vendiendo más cantidad.
    Una variante interesante que ofrece el sitio es el diseño de logotipos "personalizados, desde US$ 195", a través de la comunidad Wilogo, parte del grupo Fotolia que reúne a 15 mil diseñadores. El proceso implica enviar una especie de brief describiendo el logotipo que se desea, recibir un promedio de 80 opciones en menos de dos días, hacer una preselección y finalmente encargar un logotipo "único" con transferencia internacional de derechos y la modalidad "Satisfacción o le reembolsamos su dinero".
    Clientes y alianzas
    Cuando se le pide al ejecutivo de Fotolia en la Argentina que precise aun más el target de clientes a los que apuntan, explica que "pueden ser desde un estudiante universitario que gastó un dólar para agregar una imagen para un trabajo práctico hasta Pepsi México para una campaña interna o para afuera, como acaba de pasar". "Cada vez se consumen más imágenes –agrega–: los usuarios de Fotolia bajan dos por segundo, y creemos que esto va a seguir creciendo mucho. Es que cada vez hay más dispositivos electrónicos para mostrar contenidos".
    Para tratar de hacerse conocidos en el mercado argentino, la firma participó de varios eventos de la industria publicitaria y del diseño gráfico, con la idea de llegar "los diseñadores y el mercado de la comunicación", detalla el director regional para Latinoamérica de la empresa.
    "También hacemos acuerdos con empresas relacionadas, como las que se dedican al diseño y el hosting de sitios web, como www.com.ar". Los nuevos clientes de esa firma tecnológica reciben gratis el acceso a una imagen de Fotolia de prueba. Además, Fotolia abrochó acuerdos con el fabricante de software de diseño Adobe –dueño de Photoshop y del InDesign, las herramientas más usadas en toda la actividad global del diseño gráfico– y tiene varios socios estratégicos locales: la escuela de fotografía Motivarte, la firma de hosting Dattatec, la vidriera del diseño gráfico mundial Behance (behance.net), el portal de fotografía Multimagen, y los portales de diseño DGCV y Trimarchi, ambos de origen argentino. También cerraron un acuerdo con el Colegio de Diseñadores de Chile.
    El modelo de negocios de Fotolia nació centrado en el alto "volumen de ventas a bajo precio". La fundó en 2004 el emprendedor francés Oleg Tcheltzoff después de vender su empresa de web hosting, Amen. "En 2000, cuando los dominios de Internet costaban US$ 100, empezaron a venderlos en dos, con lo que se masificó Internet y Amen se convirtió en número uno en hosting en Francia –puntualiza Ventura–. Y junto con un ex empleado, Thibaud Elziére, crearon Fotolia en Nueva York, bajo el mismo lema de ‘democratizar las imágenes’". El año pasado, una parte de la empresa que no revelan (Fotolia no cotiza en bolsa) fue adquirida por el fondo de inversión KKR en US$ 150 millones.