Estas nuevas transformaciones, denominadas “procesos inteligentes”, nos otorgan nuevos estándares de calidad, transparencia, reducción de costos y tiempos de falla, mantenimiento y logística, que generan un aumento de la rentabilidad y un aumento de la eficiencia global del equipamiento.
–Hay que repensar íntegramente la forma de hacer negocios. ¿Está claro ya que la IoT industrial, torna más eficientes las operaciones, simplifica los procesos y transforma a las organizaciones?
–En Bosch Rexroth estos conceptos son muy claros, aunque entendemos que, para muchas empresas, principalmente las Pymes, aún falta mucho camino por recorrer. Desde nuestro lugar de referentes buscamos concientizar a todo el sector de los beneficios que vienen aparejados con la industria 4.0, demostrarles con el ejemplo que este proceso de cambio no es un costo sino una inversión. Llevar la producción a la nueva era digital i4.0 es un proceso paulatino, en la cual lo importante es dar los primeros pasos.
La fábrica del futuro es la interconexión de los procesos propiamente dichos, al igual que con otros, logrando así que se tornen inteligentes y sean capaces de tomar decisiones automatizadas. Esto se logra incorporando sensores que recopilen los datos generados en la cadena de valor y utilizando herramientas de la nueva era industrial como son: Big Data, digitalización, sistemas cyber-físicos, inteligencia artificial, IoT, entre otros, que analizan y estudian para dar como resultado una línea productiva más eficiente y flexible y de esta manera, adaptarse a la demanda y necesidad del mercado en tiempo real.
Nuestra primera experiencia piloto i4.0 –la cual produce más de 100 productos diferentes– fue realizada en una línea de producción de válvulas hidráulicas en nuestra planta ubicada en Homburg, Alemania, cuyo resultado ha logrado un aumento del 20% en el rendimiento y un 10% en los niveles de producción, sumado a una disminución del 30% de nuestro stock. Este ejemplo ha sido sin dudas un caso de éxito, dado que se está elaborando un plan de integración i4.0 total en esta fábrica y en la mayoría de las 200 plantas del grupo Bosch.
–Se asegura que –como en revoluciones industriales anteriores, pero en una escala y con una velocidad mucho más grande–, la digitalización y particularmente la Cuarta Revolución Industrial cambiará la manera en que hoy se hacen las cosas, al par que generará nuevos empleos de mayor calidad. ¿Coincide con este diagnóstico?
–Hoy en día podemos observar la creación de nuevos modelos de negocios y su constante evolución hacia una mirada enfocada en el cliente y en las necesidades del mercado en tiempo real. Esto se traduce en la producción a demanda, en la cual el concepto de “diseñar-producir-vender” muta a “diseñar–vender–producir”. La recolección y análisis de datos es un elemento clave para poder trabajar con estos nuevos modelos de negocio y continuar siendo competitivos en el mercado.
Por su parte, los empleos evolucionarán, los trabajos tediosos y repetitivos serán transformados y pasarán a ser labores que serán llevados a cabo por una inteligencia artificial con un robot físico o cibernético. Los operarios pasarán a estar en tareas de pensamiento, diseño y mejoras de procesos en un ambiente donde se pueda fomentar la creatividad y realización personal en el día a día.
Las habilidades de las TICs, la aritmética y las capacidades cuantitativas STEM (Science, Technology, Engineering, Mathematics) serán altamente valoradas, así como también las que tengan que ver con ciencias blandas, como la gestión de personal, comunicación, pensamiento crítico y la creatividad.
En ese contexto, las instituciones educativas deberán trabajar en nuevos planes de estudio orientados a la nueva era industrial con nuevos conceptos como Big Data, IoT, simulación, digitalización, machine learning, sistemas cyber-físicos, inteligencia artificial, blockchain, etc. donde el conocimiento de estas habilidades será muy importante para la aplicación de estos sistemas en la industria.
En la actualidad, la demanda de trabajo ha mutado y las grandes empresas se encuentran buscando perfiles con orientación en inteligencia artificial y análisis de datos con puestos vacantes sin cubrirse por la falta de personal cualificado.
–Cuando se habla de Industria 4.0 se alude a una nueva era de globalización. Hay muchas empresas que están ingresando en este territorio todavía bastante desconocido. Sus directivos, ¿tienen idea clara o acabada de lo que realmente significa?
–Desde la alta gerencia de Bosch Rexroth se impulsan estas iniciativas hacia la industria i4.0, los directivos a escala global han participado en conferencias y eventos como embajadores i4.0.
En este sentido, hace 2 años que venimos organizando la “BCW” (Bosch Connected World), nuestra conferencia IoT y de la transformación digital con más de 100 stands, 5000 participantes, 150 oradores y 14.000 m2 de exhibición en la que reunimos a nuestros clientes más innovadores, colaboradores y partners de primer nivel como Microsoft, Intel, Cisco y startups del mundo tecnológico. En la misma se realizan hackathons, networkings, presentación de nuevas tecnologías y seminarios. Estos espacios generan grandes oportunidades de conectar con otras empresas entusiastas de Internet de las cosas.
Consideramos que una gerencia que entienda que es i4.0 y su fundamental importancia para aplicar estos cambios deberá liderar a todos los empleados en esta transformación. Para Bosch, es fundamental que las personas sean el centro de la era i4.0, por lo tanto precisamos que todos los colaboradores formen parte de esta nueva era digital. M
(*) Director General de Bosch Rexroth Argentina y Santiago Brescia, Factory Automation Advisor.
Un enorme cambio cultural
Esta es la Era de la Transformación Digital. La proliferación de tecnologías disruptivas no solo está afectando al mundo empresarial, sino a la sociedad en su totalidad.
La masificación de las redes sociales, los motores de búsqueda como principal fuente de información para el usuario, las tecnologías móviles cada vez más complejas, entre una infinidad de acontecimientos que se están dando de la mano de la tecnología, cambian de manera definitiva las reglas del juego poniendo la experiencia en el centro de la escena.
Hoy las personas tienen acceso a innumerables herramientas tecnológicas que facilitan las interacciones, generan conexiones de todo tipo, “democratizan” el acceso a la información e impulsan el crecimiento exponencial de los datos.
Ello sucede a una velocidad inimaginable lo cual hace que todo comience a regirse por el real time.
Sin duda, esta irrupción de nuevas tecnologías transforma nuestra manera de relacionarnos y de tomar decisiones, lo cual obliga al mundo empresarial a reformular sus modelos de negocios.
En este sentido, la digitalización de una empresa u organización es la combinación de Estrategia & Operaciones con Tecnología, Innovación y Analítica volcada a todos los eslabones de la cadena de valor: incluyendo la experiencia del cliente/usuario como centro, sus modelos de negocios y las operaciones del día a día. Se trata de un proceso en pleno movimiento y transversal a todos los sectores e industrias, donde ya no existe el estatus quo y todo debe ser lo suficientemente flexible como para convivir satisfactoria y competitivamente.
El ecosistema digital propone que los distintos sectores pierdan su carácter autónomo a favor de la conectividad y colaboración multidisciplinaria.
Así, al emprender el camino hacia la digitalización no se trata de adoptar tecnologías puntuales o soluciones para problemáticas específicas. Se trata de un concepto mucho más amplio y abarcativo; es un proceso de transformación 360º de la forma de hacer y pensar las cosas. La digitalización propone e implica un cambio cultural.
Si bien entre los empresarios hay un común entendimiento de que deben emprender una transformación digital para sobrevivir y sacar ventajas competitivas del entorno, solo muy pocas empresas lo implementan en la práctica de manera integral.

