¿Es posible ahorrar?

Casi siempre es posible. Lo que hace falta es decisión, mucha organización y, sobre todo, tomar conciencia de los gastos. Aquí, algunos consejos.

9 septiembre, 2016

 No todas las personas somos organizadas con los gastos. Algunas se toman el tiempo de decidir cuáles gastos son imprescindibles y cuáles son los que se pueden posponer o eliminar. Algunas personas están dispuestas a hacer algún sacrificio hoy en pos de la tranquilidad de mañana. Otras no. En esto tiene mucho que ver la filosofía que uno tenga de la vida. Si damos más importancia al disfrute del momento por sobre todas las cosas, entonces no entramos en la categoría de ahorristas.

De todos modos, aquí van die consejos para un mejor manejo del dinero disponible que podría terminar en dinero ahorrado.

1- Descubrir en qué se gasta Si no sabemos en qué se nos va el dinero imposible elaborar un presupuesto. Esto requiere un poquito de trabajo. Anotar todos los días todos los gastos, por insignificantes que parezcan. Un café, una golosina, todo cuenta. Al cabo de una semana o dos, al mirar la lista se verá con claridad si algunos de esos gastos se pueden cortar o no.

2- Eliminar los gastos innecesarios Con una lista como la que acabamos de sugerir sí se puede elaborar un presupuesto y tomar la decisión de recortar algunos gastos prescindibles. O de lo contrario, cambiar por alguna marca más barata. Es importante no olvidar reservar algo para entretenimiento personal.

3- Pagar las deudas con puntualidad Sabemos que las deudas que no se pagan tiempo se pagan más tarde con multa. De modo que ese es un punto muy importante para que el presupuesto no se vaya de las manos. Luego están las tarjetas de crédito. Si aceptamos la propuesta que nos hacen de pagar el mínimo, caemos en la trampa. Si nos tomáramos la molestia de sacar la cuenta de los intereses que nos cobran por el saldo a pagar, correríamos a pagar el total mes a mes. Y si no podemos hacer eso, entonces hay que cargarle menos gastos. O sea, comprar menos. Se sabe de sobra que la facilidad de llevar el plástico en la billetera es una invitación al gasto.

4- Comparar precios antes de comprar  Mal compra inteligente lleva más tiempo que la compra rápida. Es conveniente mirar, comparar, y luego elegir la oferta más conveniente. Hoy es más simple hacer eso. Se puede realizar este proceso desde casa, con una simple búsqueda en Internet. Generalmente las compras online son más baratas, pero si no, también ayuda informarse muy bien antes de salir a comprar algo que necesitamos. Hay lugares que ofrecen descuentos  5- Reducir el consumo de servicios  Esto requiere algunos cambios en los hábitos, algo no muy fácil de lograr. Pero con un poco de toma de conciencia, se pueden apagar las luces que no están en uso o bajar la temperatura del agua para no tener que adaptarla agregando agua fría, o bajar la calefacción un poco. Pequeñas cosas que pueden reducir el monto de las facturas de servicios. Se puede buscar el mejor plan de cable, de Internet o de telefonía celular.

6- Tener seguros 

Muchas veces vemos el pago de un seguro como prescindible. Pero llegado el momento de un accidente de cualquier tipo, el seguro hará frente a un gasto que acabaría con los ahorros del más cuidadoso. Peor hay seguros y seguros. Aquí también habrá que investigar.  7- Ahorrar en los regalos  Varias cosas para decir sobre esto. La primera es que el consumismo que nos rodea ha inventado fechas de todo tipo para que vivamos comprando regalos. Si no los tomamos demasiado a pecho, o podemos regalar algo hecho por nosotros o buscar regalos simbólicos en lugar de ir a buscar EL regalo que hace tambalear un presupuesto. Luego compra. Hay regalos fijos que uno sabe que va a tener que hacer durante el año. ¿Por qué no comprarlos cuando hay ofertas, o cuando se presenta una oportunidad en lugar de esperar el momento justo? Aquí hay una ventana para el ahorro. Mucha gente previsora compra durante las liquidaciones y guarda los regalos durante meses. La compra anticipada permite también elegir sin apuro y con más tranquilidad.

8- Ahorre en ropa La moda cambia de temporada en temporada justamente para que la gente descarte lo que tiene y salga a comprar más. Si recurrimos, en cambio, a las prendas clásicas, esas que nunca pasan de moda, nos ponemos al margen de la moda y desaparece la necesidad de salir a renovar el guardarropa todos los años. Entonces, si prescindimos de esa cartera roja que se ha puesto de moda y seguimos usando la del año pasado, se puede ahorrar una cantidad considerable que puede desviarse hacia el chanchito. Para los niños que crecen, el intercambio de ropa entre familiares y amigos es una buena solución.

9- Ahorre en vacaciones  Aquí también la compra anticipada puede ahorrar muchos billetes. Pero también se puede ahorrar en la elección del destino. Si elegimos cerca en lugar de lejos, o ir a carpa o hostel en lugar de hotel o el micro en lugar del avión, todo eso significa un poco menos de gasto. Hoy en alojamiento hay muchas oportunidades de evitar costosos hoteles. Elegir un lugar donde se puede preparar una comida diaria es un buen consejo porque los restaurantes hacen temblar las tarjetas de crédito.

10- Guardar el dinero en un lugar seguro  La decisión de qué hacer con el dinero ahorrado depende de la confianza que uno tenga en los bancos. Lo más generalizado es una cuenta de ahorro o un plazo fijo. Si no está la inversión a largo plazo. A veces una cantidad pequeña puede convertirse en un pequeño capital.                                                                  

 

 

 

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