La demanda de alimentos impulsa el crecimiento

El año pasado el uso de fertilizantes creció 30% y el de los fitosanitarios 15%, con respecto a 2009. El buen clima y el aumento en los rindes fueron los principales factores de esta suba. En el sector auguran que en los próximos años va haber un aumento del uso de tecnología en los cultivos para alcanzar rendimientos mayores por unidad de superficie.

15 noviembre, 2011

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Informe – Por Gustavo Baiman</p>
<p><img src="../../../../../mercado/ro/imagenes/foto_nota_1117_7_1.jpg" alt="" /></p>
<p>Por otra parte advierten que la intensificaci&oacute;n de los sistemas productivos con un uso de agroqu&iacute;micos deber&aacute; enmarcarse dentro de pr&aacute;cticas ambientalmente sustentables.<br />
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En los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os, con el uso de nuevas tecnolog&iacute;as, el sector agrario argentino triplic&oacute; su producci&oacute;n. La siembra directa, las semillas transg&eacute;nicas y los agroqu&iacute;micos de &uacute;ltima generaci&oacute;n provocaron una verdadera revoluci&oacute;n. <br />
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En el a&ntilde;o 1990, la producci&oacute;n agraria total del pa&iacute;s fue de 35 millones de toneladas, hab&iacute;a 21 millones de hect&aacute;reas sembradas y el rinde promedio era de 1,68 toneladas por hect&aacute;rea. El a&ntilde;o pasado la producci&oacute;n granar&iacute;a lleg&oacute; a 100 millones de toneladas, se sembraron 31 millones de hect&aacute;reas, incorporando zonas marginales, y el rinde lleg&oacute; a 3 toneladas por hect&aacute;rea. <br />
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Sin bien la mayor ponderaci&oacute;n de este crecimiento se la lleva la siembra directa, la parte que le toca a los agroqu&iacute;micos tambi&eacute;n es destacable, sobre todo en el mayor rinde por hect&aacute;rea y en la posibilidad de incorporar tierras no aptas naturalmente para la agricultura.<br />
Los agroqu&iacute;micos b&aacute;sicamente se dividen en dos: fertilizantes, por un lado, que son sustancias qu&iacute;micas o sint&eacute;ticas que se usan para enriquecer el suelo con distintos nutrientes; y plaguicidas (fitosanitarios), por el otro, que se utilizan para prevenir, destruir o controlar las plagas vegetales o animales que afectan a los cultivos y las pasturas. <br />
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Dentro del grupo de fertilizantes, los principales productos son: nitr&oacute;geno, f&oacute;sforo, potasio y azufre. En cuanto a los fitosanitarios, los de mayor uso son: herbicidas, que controlan maleza, el m&aacute;s conocido es el glifosato; insecticidas, para chinches, orugas y pulgones, entre otros; y funguicidas, se utilizan para combatir las enfermedades que ocasionan los hongos. <br />
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El a&ntilde;o pasado los agroqu&iacute;micos tuvieron una importante evoluci&oacute;n con respecto a 2009, los fertilizantes crecieron 30% y los fitosanitarios tuvieron una suba de 15%. Esto se explica b&aacute;sicamente por un r&eacute;cord en la &uacute;ltima cosecha, debido a que se revirti&oacute; el escenario clim&aacute;tico de las dos &uacute;ltimas campa&ntilde;as anteriores que estuvieron afectadas por una de las sequ&iacute;as m&aacute;s importantes de que se tenga registro. Otro punto que favoreci&oacute; este crecimiento es el precio de los granos que est&aacute; alcanzando los valores m&aacute;s alto de su historia; adem&aacute;s, los precios futuro presentan una relaci&oacute;n insumo/producto muy favorable.<br />
Seg&uacute;n datos del Ministerio de Agricultura, Ganader&iacute;a y Pesca, en la categor&iacute;a cereales, la actual campa&ntilde;a lleg&oacute; a 44,6 millones de toneladas (el ma&iacute;z con 20,8 millones de toneladas y el trigo con 14,7 millones, 8 millones m&aacute;s que la &uacute;ltima cosecha). En cuanto a las oleaginosas, la cosecha fue de 53,8 millones de toneladas, de las cuales a la soja le corresponde 50 millones y el resto al girasol.<br />
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En el sector auguran que en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os va haber un aumento del uso de tecnolog&iacute;a en los cultivos para alcanzar mayores rendimientos por unidad de superficie. Se ver&aacute; un aumento en la incorporaci&oacute;n de biotecnolog&iacute;a en la b&uacute;squeda de la sustentabilidad agropecuaria frente a un ambiente cambiante, y tambi&eacute;n habr&aacute; un fuerte crecimiento en las tecnolog&iacute;as vinculadas a tratamiento de semillas, tanto en cultivos h&iacute;bridos como variedades. Afirman, adem&aacute;s, que el productor, con los buenos precios de los granos, est&aacute; dispuesto a aplicar m&aacute;s tecnolog&iacute;a, buenas semillas, fertilizantes y mejores productos fitosanitarios. <br />
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El escenario a muy largo plazo parece no tener techo; seg&uacute;n las proyecciones de Naciones Unidas para el a&ntilde;o 2050 el planeta deber&aacute; duplicar la producci&oacute;n de alimentos para satisfacer la demanda de una poblaci&oacute;n creciente de m&aacute;s de 9.000 millones de personas. En un contexto donde los recursos naturales son cada vez m&aacute;s limitados, donde la demanda de alimentos y energ&iacute;a crece y el cambio clim&aacute;tico es una realidad, la agricultura enfrentar&aacute; un gran desaf&iacute;o. Solo para mantener los niveles actuales de producci&oacute;n de granos ser&aacute; necesario aplicar m&aacute;s productos agroqu&iacute;micos. La innovaci&oacute;n en agricultura tendr&aacute; un rol clave en este contexto.</p>
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Incentivar el uso de fertilizantes </strong><br />
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El mercado de fertilizantes continuar&aacute; creciendo sustentado por una demanda creciente de alimentos y una expansi&oacute;n del &aacute;rea agr&iacute;cola relativamente despreciable. <br />
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La extracci&oacute;n de nutrientes de los suelos en la Argentina supera con creces su reposici&oacute;n que es menor a 50%, dando un balance claramente negativo. La fertilizaci&oacute;n balanceada de nutrientes constituye una de las bases de la producci&oacute;n sustentable al evitar que la exportaci&oacute;n continua de nutrientes produzca un agotamiento de los suelos. Para dar un ejemplo, en la actual superficie de soja, el principal cultivo del pa&iacute;s con m&aacute;s de 18 millones de hect&aacute;reas sembradas en la presente campa&ntilde;a, fue donde menos nutrientes se repuso.<br />
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&ldquo;En otras &eacute;pocas hab&iacute;a tierras muy f&eacute;rtiles, en donde uno pod&iacute;a encontrar bastante nitr&oacute;geno, f&oacute;sforo, potasio y azufre; hoy ya no tienen la misma calidad porque extrajimos mucho m&aacute;s de lo que repusimos. Por ejemplo, si bien nuestros suelos son ricos en potasio, de lo que se extrae no se repone pr&aacute;cticamente nada. Es necesario tomar conciencia de que en la tierra hay productos naturales que se agotan, cuanto m&aacute;s grandes son las extensiones de los cultivos y m&aacute;s se produce, tambi&eacute;n se consumen m&aacute;s nutrientes, y la responsabilidad del agricultor es reponerlos&rdquo;, dice Carlos Capparelli, director ejecutivo de la C&aacute;mara de la Industria de Fertilizantes y Agroqu&iacute;micos (Ciafa).<br />
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Los &uacute;ltimos datos de la c&aacute;mara son contundentes: del nitr&oacute;geno que se consume se repone solo 49%, del f&oacute;sforo se repone 45%, del potasio solo 2% y del azufre 45%. Si se mide en volumen, la cantidad del total de los fertilizantes que no se repusieron es de 6.246.000 toneladas. Si se hace el c&aacute;lculo tomando en cuenta los distintos cultivos, el &uacute;nico grano que repone todo lo que consume es el trigo; en soja solo se repone 35%, en ma&iacute;z 36% y en girasol 59%. <br />
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&ldquo;El futuro es mayor consumo y esto tiene un l&iacute;mite. Este sector tiene necesariamente que crecer. El productor agropecuario est&aacute; descubriendo que para producir m&aacute;s tiene que fertilizar m&aacute;s. En el a&ntilde;o 90 se usaban 300.000 toneladas de fertilizantes, en 2000 se usaron 1,7 millones de toneladas y el a&ntilde;o pasado se lleg&oacute; a 3,38 millones de toneladas. Si bien todav&iacute;a falta mucho, estos datos indican una tendencia de crecimiento que dif&iacute;cilmente cambie&rdquo;, dice Capparelli.</p>
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Fitosanitarios, &uacute;ltima tecnolog&iacute;a</strong><br />
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Mientras que a los fertilizantes se los considera <em>commodities</em> a los fitosanitarios se los entiende como productos con un alto valor agregado. En este segmento, el camino hacia la b&uacute;squeda de soluciones innovadoras comienza en la etapa de investigaci&oacute;n y desarrollo, en la que se eval&uacute;an productos futuros en laboratorios, invernaderos y en campos ensayo. Las primeras etapas se concentran en actividades de investigaci&oacute;n, seguidas de diversas pruebas de conceptos y modelos, para productos cuya introducci&oacute;n final al mercado puede llevar una d&eacute;cada. Durante ese proceso, muchos proyectos son dados de baja y otros son seleccionados para pasar a las pr&oacute;ximas etapas que involucra el desarrollo del producto hasta llegar a ser comercial.<br />
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&ldquo;El mayor crecimiento en los productos fitosa&shy;nitarios se vio en el segmento de los herbicidas, fundamentalmente por el glifosato que se usa en los cultivos de soja, y va a seguir aumentando en la medida que crezcan las hect&aacute;reas cultivadas, aunque no va a aumentar tanto como los fertilizantes&rdquo;, dice Capparelli. <br />
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Aunque en menor medida, tambi&eacute;n se destaca el crecimiento de nuevos segmentos como el de fungicidas, dada la aparici&oacute;n de nuevas enfermedades relacionadas con la intensificaci&oacute;n de los sistemas productivos, y el de insecticidas de bajo impacto ambiental.<br />
&ldquo;La aparici&oacute;n de las semillas transg&eacute;nicas en los 90 provoc&oacute; un gran impacto en los productos fitosanitarios. Antes, para producir soja se ten&iacute;a que usar una gama muy amplias de estos productos; con la semilla transg&eacute;nica solo se necesitan dos o tres para permitir que la semilla crezca sin la competencia en el uso del suelo con otras malezas. Por eso, el cultivo de soja es m&aacute;s barato y m&aacute;s sencillo&rdquo;, concluye Capparelli.<br />
En el sector tambi&eacute;n advierten que la intensificaci&oacute;n de los sistemas productivos con un uso intensivo de agroqu&iacute;micos deber&aacute; adem&aacute;s enmarcarse dentro de pr&aacute;cticas ambientalmente sustentables, no solo desde el manejo de los productos sino tambi&eacute;n desde las recomendaciones agron&oacute;micas, la aplicaci&oacute;n de los productos y la capacitaci&oacute;n de los operarios participantes en los procesos.</p>

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