¿Un mejor camino hacia la conducción autónoma?

ADAS, un nuevo método de desarrollar asistencia avanzada de conducción.

Desde que Google lanzó su proyecto de auto autónomo en 2009 el mayor desafío fue de orden tecnológico: ¿puede ser lo suficientemente seguro como para fabricarlo a gran escala?

Ahora esa pregunta parece resuelta. El proyecto de Google, que ahora recibe l nombre Waymo, ha tenido solamente accidentes menores – aproximadamente una vez cada 210.000 millas – desde 2019 cuando comenzó a operar un servicio autónomo en Phenix, Arizona.

El Cruise, su rival de General Motors, obtuvo el mes pasado un permiso para comenzar operaciones comerciales en San Francisco. Lo que ninguno de los dos están haciendo es conquistar una metrópolis tras otra como hizo Uber, que llegó a 100 ciudades en cuatro años. Y no lo hacen porque los costos son enormes, las horas de prueba demasiadas y porque todavía no se ve con claridad que hay futuro para el negocio de los robotaxis.

Ahora hay un nuevo peligro: los proveedores de sistemas de asistencia avanzada de conducción o ADAS según siglas inglesas, — un método diferente de construcción de tecnología autónoma — están avanzando a toda velocidad. Ya están vendiendo su tecnología a las automotrices y mejorando constantemente sus sistemas. Muchos expertos dicen que ese es un mejor camino para escalar la tecnología autónoma. Si eso es así, tal vez el proyecto de los robotaxis necesite una tecnología totalmente diferente para que triunfe la conducción automática.

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