China sigue sembran troyanos e infiltra a redes occidentales

Tras denuncias de Alemania y Estados Unidos, ahora Gran Bretaña detecta ciberataques chinos. Como en los casos anteriores, los objetivos fueron redes gubernamentales, en lo que parece una peculiar “guerra fría”.

6 septiembre, 2007

En apenas dos semanas, es la tercer acusación occidental contra Beijing, el “ejército popular” y su ala de “hackers” voluntarios, diseminados en el vasto territorio. Días antes, el mismísimo Pentágono era víctima de una “succión de datos”. Como en esa oportunidad, los funcionarios que revelaron el asunto a los medios se negaron a identificarse.

Al parecer, este tercer ataque se asemeja más al primero, contra Berlín, que al segundo. Durante el último fin de semana de agosto, precisamente mientras Angela Merkel llegaba a China, “Der Spiegel” denunció un ciberataque chino a la cancillería alemana. Entretanto, se supo que el ministerio de defensa había creado unidades para bajar información o infiltrar con virus redes informáticas “enemigas”.

Desde hacía tres meses, sostuvo el semanario, las computadoras de la cancillería germana venían siendo sistemáticamente infiltradas por el ejército rojo. La cartera china de relaciones exteriores niega que eso haya sucedido, pero medios de Hongkong y Taipei insisten en que defensa ha establecido un grupo dedicado a crear virus y gusanos.

En Berlín y Londres, se sospecha que la tecnología es similar a la empleada por los rusos (vía Transdñestria, un estado canalla) para vulnerar las redes de Estonia en mayo. El nuevo escándalo saltó a los medios germanos e ingleses, ante la rlativa indiferencia de la prensa norteamericana. Poco antes de viajar Merkel, Hans-Elmar Remberg –titular de defensa- convocaba a los subsecretarios de relaciones exteriores, interior, economía y gabinete. Ahora, ocurre lo mismo en el gabinete de Gordon Brown.

Según allegados al segundo de Merkel, Thomas de Mazière, o fuentes de la inteligencia británica(MI 5 y 6), se trata de “caballos de Troya”, o sea gusanos que se filtran en las redes y causan todo tipo de daños. En Occidente, su objeto es promover el negocio de los antivirus, pero China, Rusia y otros los aprovechan con propósitos estratégicos. El semanario revela un sistema, manejado desde defensa, que opera con centros en Beijing, Guangzhou (antes Cantón) y Lanzhou.

La “red pirata” china también ha golpeado a Italia, aunque con propósitos financieros. “Si es verdad que Beijing está detrás del espionaje a la canciller y nuestro gobierno, debernos estar en guardia”. Así opina Ruprecht Ponenz, jefe de la comisión parlamentaria de relacionens exteriores. Similar postura adoptó Rolf Mützenich, diputado socialdemócrata.

En apenas dos semanas, es la tercer acusación occidental contra Beijing, el “ejército popular” y su ala de “hackers” voluntarios, diseminados en el vasto territorio. Días antes, el mismísimo Pentágono era víctima de una “succión de datos”. Como en esa oportunidad, los funcionarios que revelaron el asunto a los medios se negaron a identificarse.

Al parecer, este tercer ataque se asemeja más al primero, contra Berlín, que al segundo. Durante el último fin de semana de agosto, precisamente mientras Angela Merkel llegaba a China, “Der Spiegel” denunció un ciberataque chino a la cancillería alemana. Entretanto, se supo que el ministerio de defensa había creado unidades para bajar información o infiltrar con virus redes informáticas “enemigas”.

Desde hacía tres meses, sostuvo el semanario, las computadoras de la cancillería germana venían siendo sistemáticamente infiltradas por el ejército rojo. La cartera china de relaciones exteriores niega que eso haya sucedido, pero medios de Hongkong y Taipei insisten en que defensa ha establecido un grupo dedicado a crear virus y gusanos.

En Berlín y Londres, se sospecha que la tecnología es similar a la empleada por los rusos (vía Transdñestria, un estado canalla) para vulnerar las redes de Estonia en mayo. El nuevo escándalo saltó a los medios germanos e ingleses, ante la rlativa indiferencia de la prensa norteamericana. Poco antes de viajar Merkel, Hans-Elmar Remberg –titular de defensa- convocaba a los subsecretarios de relaciones exteriores, interior, economía y gabinete. Ahora, ocurre lo mismo en el gabinete de Gordon Brown.

Según allegados al segundo de Merkel, Thomas de Mazière, o fuentes de la inteligencia británica(MI 5 y 6), se trata de “caballos de Troya”, o sea gusanos que se filtran en las redes y causan todo tipo de daños. En Occidente, su objeto es promover el negocio de los antivirus, pero China, Rusia y otros los aprovechan con propósitos estratégicos. El semanario revela un sistema, manejado desde defensa, que opera con centros en Beijing, Guangzhou (antes Cantón) y Lanzhou.

La “red pirata” china también ha golpeado a Italia, aunque con propósitos financieros. “Si es verdad que Beijing está detrás del espionaje a la canciller y nuestro gobierno, debernos estar en guardia”. Así opina Ruprecht Ponenz, jefe de la comisión parlamentaria de relacionens exteriores. Similar postura adoptó Rolf Mützenich, diputado socialdemócrata.

Compartir:
Notas Relacionadas

Suscripción Digital

Suscríbase a Mercado y reciba todos los meses la mas completa información sobre Economía, Negocios, Tecnología, Managment y más.

Suscribirse Archivo Ver todos los planes

Newsletter


Reciba todas las novedades de la Revista Mercado en su email.

Reciba todas las novedades