martes, 14 de abril de 2026

    Cómo se construye el semillero

    Como complemento de la nota de
    Portada de esta edición, MERCADO y la firma Towers Perrin/Marcu
    y Asociados desarrollaron una encuesta dirigida a un grupo de grandes compañías
    acerca de la administración de los programas de jóvenes profesionales,
    un instrumento utilizado cada vez con mayor frecuencia para preparar a los futuros
    cuadros gerenciales.

    La mitad de las empresas consultadas coincidió en que los objetivos
    que orientaron la creación del programa de jóvenes profesionales
    fueron la formación de cuadros de reemplazos gerenciales, captación
    de los mejores talentos potenciales y la posibilidad de desarrollarlos con un
    profundo conocimiento del negocio y la compañía.

    Se advierte, también, una notable similitud en la época de puesta
    en marcha de este tipo de programas: la mayoría de las empresas (45%)
    los inició cuatro o cinco años atrás. Sólo algunas
    compañìas muy grandes y ciertas entidades bancarias los mantienen
    desde hace 15 años.

    A juzgar por la permanencia de estas iniciativas, los resultados parecen satisfactorios:
    95% de las empresas consultadas no ha suspendido el programa desde el momento
    de su creación, y aquellas que lo interrumpieron lo hicieron por razones
    ajenas al programa.

    El período de duración oscila, generalmente, entre 12 y 24 meses,
    aunque algunas compañías establecen lapsos más breves (cuatro
    a ocho meses).

    De dónde vienen, cómo son

    Las siguientes universidades fueron las más mencionadas por las empresas
    como fuente habitual de reclutamiento de los jóvenes profesionales que
    participan de estos programas:

    • Universidad de Buenos Aires
    • Católica
    • ITBA
    • UCES
    • Del Salvador
    • UADE
    • Belgrano
    • San Andrés

    En casi dos tercios de los casos, la selección se realiza en forma interna;
    en el resto intervienen consultoras.
    La cantidad de jóvenes seleccionados para participar de este tipo de
    programas varía año tras año, pero la mayoría incorpora
    entre 10 y 20, según las necesidades proyectadas para el año siguiente.

    El perfil típico de un joven profesional que ingresa a este tipo de
    programa es el siguiente:

    Edad: entre 25 y 27 años.
    Nivel alcanzado en la carrera: último año o graduado.
    Promedio mínimo exigido: 7 puntos.
    Experiencia previa: no es necesaria.
    Idioma: inglés.

    Estas son las características de personalidad más apreciadas
    por las compañías a la hora de seleccionar un candidato:

    • sentido de equipo;
    • proactividad/dinamismo;
    • adaptabilidad/flexibilidad;
    • liderazgo;
    • compromiso.

    Adónde van

    La mayoría de las empresas aplica este tipo de programas en las siguientes
    áreas (y recluta a los jóvenes en carreras afines):

    • administrativa-contable;
    • comercial;
    • finanzas;
    • recursos humanos;
    • operaciones.

    Nueve de cada 10 empresas consultadas incluyen un período de inducción
    de 90 a 180 días en sus programas.

    Generalmente se trata de cursos especiales desarrollados por el área
    de recursos humanos destinados a que los jóvenes adquieran un conocimiento
    integral de la compañía, de su negocio y de sus productos.

    Uno de los hallazgos más llamativos de la encuesta fue que, en 85% de
    las compañías consultadas, todos los jóvenes profesionales
    que completan el programa ingresan al plantel de la empresa.

    En la mayoría de los casos, los jóvenes que finalizan el programa
    se incorporan a un plan de carrera específico que, teniendo en cuenta
    sus competencias, procura orientar su formación para proyectarlos a posiciones
    de mayor responsabilidad en la organización.

    En casi la mitad (45%) de las empresas, una vez finalizado el programa de jóvenes
    profesionales, se les asigna a cada uno de ellos un puesto efectivo de trabajo.
    En 25% de los casos, se los incorpora a un proyecto especial, para luego transferirlos
    a otras áreas, con el propósito de exponerlos a diferentes experiencias.

    El resto (30%) de las empresas ha desarrollado para estos jóvenes diferentes
    planes, tales como:

    • puestos de trabajo de rotación trimestral en diferentes sectores
      de la compañía;
    • un programa de trainee;
    • un puesto de staff en alguna gerencia.

    Una amplia mayoría (87,5%) los contrata por tiempo indeterminado. Sólo
    12,5% de las empresas les ofrece contratos por tiempo fijo.

    Cuánto ganan

    Tres de cada cuatro empresas encuestadas se ajustan a la media del mercado
    para definir el nivel del salario básico y los beneficios para este programa.
    Sólo una de cada cuatro tiene una política más agresiva
    de posicionamiento y se sitúa en el segmento más alto del mercado.

    El salario básico de ingreso al programa suele situarse entre $ 1.500
    a 1.800 por mes. La mayoría de los programas contempla una revisión
    a los seis meses, acompañada de una evaluación de desempeño
    que, si exhibe buenos resultados, trae aparejado un incremento del salario básico
    que oscila entre 15 y 20%. Posteriormente, los jóvenes ingresan al programa
    salarial del resto del personal.

    En la mayoría de las empresas, el programa involucra, además
    del salario básico definido, un paquete de beneficios adicionales:

    • cobertura médica (plan médico cerrado con cobertura
      odontológica para el titular y su grupo familiar primario);
    • seguro de vida adicional al legal (equivalente a 20 sueldos mensuales
      en caso de muerte natural, que se duplica en caso de muerte accidental);
    • almuerzo (tickets de alrededor de $ 9 por día trabajado,
      o comedor en planta).

    Una alta proporción (75%) de las empresas consultadas otorga a los jóvenes
    profesionales el mismo paquete de beneficios que al resto del personal.

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