El país requiere de una minería activa

Representa alrededor de 1% del PBI (minas y canteras) y 6% de las exportaciones totales nacionales. En 2014 se produjeron alrededor de 900 toneladas conjuntas de oro y plata, y 625 mil toneladas conjuntas de aluminio, cobre, plomo y zinc con una dotación de 73 mil personas empleadas.

Es una actividad denostada, vilipendiada, y entre las que más “mala prensa” tienen. Esta circunstancia obedece – por lo menos- a dos razones centrales. Una los accidentes recientes –que pueden ser algo de mala suerte pero también falta de control y de estándares de calidad-. La otra, la pasividad del sector que se mantiene silente a pesar de ataques incesantes.

Una economía como la nuestra no puede prescindir de la minería, una actividad que puede llegar a convertirse en tan central para las exportaciones, como la venta de granos y cereales.

Pero para ello es preciso tener un plan maestro y la capacidad de ejecutarlo. Desde el sector público y desde el privado. A eso apunta una reciente investigación de la consultoraa KPMG, sobre la nueva oportunidad que implica la actividad minera.

El trabajo sostiene que el cierre de 2015 estuvo por debajo de las expectativas del sector y que es necesario articular políticas sectoriales de desarrollo para aumentar la productividad, la competitividad y las inversiones. La actividad espera reactivar 21 grandes proyectos mineros en los próximos años.

“En el futuro inmediato es necesario que se articulen políticas sectoriales destinadas a sostener e incrementar el crecimiento de esta actividad estratégica, lo que redituará en términos de menores costos de producción para la industria y otros rubros, como así también en mayores niveles de productividad, competitividad e inversiones. A la par, se allanará el camino para el incremento de las exportaciones, el ingreso de una mayor cantidad de divisas y, por ende, de ingresos fiscales”, afirma el informe especial de KPMG titulado “Minería Argentina. Situación, potencial y oportunidades”.

Al referirse al balance del sector en 2015, el estudio sostiene que el año pasado estuvo por debajo de las expectativas debido a la baja de los precios internacionales de los principales minerales, que le quitó liquidez al negocio, y también por los problemas macroeconómicos de la Argentina como la inflación, el aumento de la presión impositiva y la permanencia de conflictos sociales por temas de sustentabilidad ambiental. Citando datos de la Cámara Argentina de Empresas Mineras, el informe sostiene que un nuevo impulso a la minería permitirá garantizar que los 21 grandes proyectos mineros del país, que por distintos motivos están sin comenzar o demorados en su ejecución, puedan ser concluidos promoviendo inversiones postergadas, más exportaciones y creando nuevas fuentes de trabajo.

 

Lo que hay que hacer

 

“En el largo plazo se espera una recuperación constante de la demanda de minerales en el mercado mundial más allá de la volatilidad que presenta el corto plazo básicamente por la caída de la actividad de China, entre otros factores. Gravar la renta neta en lugar de ingresos brutos, reinvertir utilidades, incentivar y desarrollar la cadena de proveedores, mejorar infraestructuras y logística, normalizar el desequilibrio impositivo entre Nación, provincias y municipios, y producir en el marco de sustentabilidad ambiental con consenso social, son algunos de los temas principales de la agenda pública-privada que el país deberá abordar en los próximos años. Ante este desafío el nuevo gobierno argentino ha enfatizado su apoyo al desarrollo de una minería responsable con cuidado del medio ambiente como pilar fundamental para el crecimiento económico y como una actividad productiva con potencialidad en la generación de empleos. De esta manera, la normalización de las principales variables macroeconómicas del país, que comenzó con el fin del cepo cambiario y el de las trabas y condicionamientos que había para exportar e importar, junto a la construcción de políticas articuladas entre el Estado nacional, las provincias mineras y el sector privado, son hoy los objetivos centrales para el desarrollo de una actividad minera responsable, sustentable y de importante impacto en el crecimiento económico nacional. Las condiciones parecen están dadas, solo resta que los intereses confluyan“, describe el trabajo de KPMG.

En otra parte, se agrega que la producción de oro, plata, plomo, aluminio y cobre se han destacado dentro de la minería argentina a lo largo del último siglo. “A modo de ejemplo, Argentina ocupa el décimo quinto lugar en el mundo en producción y reservas de oro y por su potencial podría estar en el top ten. Durante las primeras dos décadas del último siglo no aportaba a la producción global, en cambio hoy lo hace con alrededor del 2% del total. La plata, mineral de tradición histórica y al cual la Argentina debe su nombre, tuvo un recorrido similar y hoy contribuye con el 3,2% de la producción mundial, y por sus reservas se ubicaría en el séptimo lugar. El cobre, el aluminio y el plomo han experimentado una evolución a la par de los anteriores. Y vale destacar la potencialidad de minerales de demanda creciente en el mundo como el litio, silicio y grafito. Este último resulta crucial en la producción de baterías de ion-litio (las que son utilizadas para alimentar de energía a los teléfonos celulares, tabletas y ordenadores portátiles), en el desarrollo de la industria siderúrgica y aeronáutica, y con peso creciente en el futuro de la energía nuclear y fotovoltaica. Por su parte, el litio tiene un gran potencial de demanda a partir de nuevas fuentes de almacenamiento y energía siendo utilizado en la producción de celulares, baterías y otros bienes informáticos, y se estima que, en el mediano plazo, con la producción a escala de los denominados automóviles híbridos o eléctricos, la demanda y el precio se dispararán. Su producción tiene origen en las provincias de Catamarca, Salta y Jujuy. Respecto al silicio, según las estadísticas del U.S Geological Survey, China es el principal productor mundial (con más de cinco millones de toneladas producidas en 2014), seguida por Rusia (699 mil toneladas), Noruega (369 mil toneladas) y los Estados Unidos (360 mil toneladas). Argentina genera alrededor de 11 mil toneladas (0.1% de lo producido globalmente) con tendencia creciente.”    
  

exportaciones, aporte que ha permitido disminuir el déficit de la balanza comercial energética. “La minería representa en la actualidad alrededor del 1% del PBI (minas y canteras) y el 6% de las exportaciones totales nacionales. En el 2014 se produjeron alrededor de 900 toneladas conjuntas de oro y plata, y 625 mil toneladas conjuntas de aluminio, cobre, plomo y zinc con un acervo de 73 mil personas empleadas en toda la actividad.-

 

 

 

 

 

FIGURA 6

BALANCE COMERCIAL DE LA MINERIA

(En millones de dólares)

 

 

 

 

Nota:Al momento de elaborar este informe no se disponía de la cifra de importaciones del 2015, por lo que ésta fue aproximada teniendo en cuenta el valor del año anterior.

Fuente: elaboración propia en base a datos de CAEM y World Trade Organization (WTO)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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