La guerra comercial reordena la madera global y ubica a India como destino

El reporte de enero de 2026 de la Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines describe tensiones arancelarias, precios bajos y márgenes ajustados en el comercio internacional, mientras India sostiene importaciones forestales por unos US$ 2.300 millones anuales y aparece como una opción de expansión para exportadores argentinos

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El mercado global de la madera sólida atraviesa un período de debilidad e incertidumbre, atravesado por tensiones comerciales, aranceles cruzados y la desaceleración inmobiliaria en las principales economías. En ese marco, India aparece como el destino de mayor dinamismo, mientras las exportaciones argentinas muestran señales de adaptación en un comercio internacional que se mantiene activo, pero con precios estables en niveles bajos y márgenes ajustados.

El análisis correspondiente a enero de 2026 elaborado por la Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines (Faima) examina el impacto de la llamada “guerra de tarifas” sobre los principales mercados mundiales. En la práctica, el reordenamiento se explica por una combinación de medidas y condiciones: la imposición de derechos antidumping en Europa al contrachapado brasileño, restricciones comerciales en Estados Unidos y la continuidad de la contracción del sector inmobiliario en China.

En Estados Unidos, la construcción de viviendas se mantiene estable, aunque en niveles bajos, afectada por tasas de interés elevadas. China, por su parte, continúa con un proceso de contracción inmobiliaria que presiona la demanda de madera aserrada y las importaciones de coníferas. En paralelo, Brasil y Chile registran una actividad exportadora debilitada, atribuida tanto a la menor demanda global como al impacto directo de medidas arancelarias.

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En ese escenario, el comercio internacional de madera no se detiene, pero opera con precios estabilizados en un piso relativo y con márgenes ajustados. La excepción es India, que se consolida como el mercado con mayor dinamismo dentro de la región Asia-Pacífico. Con proyecciones de crecimiento económico superiores al 7% y una expansión de la inversión en infraestructura y desarrollo urbano, el país incrementa su demanda de madera, contrachapado y productos derivados.

Las importaciones indias de productos forestales alcanzan aproximadamente US$ 2.300 millones anuales, y el mercado inmobiliario figura entre los motores más prometedores de la región. Esa tracción redefine oportunidades para exportadores que buscan destinos con demanda sostenida en un contexto de realineamientos comerciales.

Para Argentina, el mismo panorama internacional se refleja en una reorientación exportadora. En 2025, la madera aserrada de pino registró un incremento interanual del 29%, mientras que las exportaciones de lámina de madera crecieron 229% respecto del año anterior. Además, el segundo semestre mostró una aceleración significativa en los envíos de productos vinculados al contrachapado. Asia continúa consolidándose como el principal destino de la madera argentina, en un contexto en el que las empresas buscan compensar la debilidad del mercado interno.

En el plano doméstico, el sector atraviesa una etapa de estabilización con tendencia leve negativa. Los indicadores de construcción muestran variaciones moderadas y el Índice de Confianza del Consumidor refleja un retroceso tanto en el AMBA como en el interior del país. Con estacionalidad marcada —caída histórica en diciembre y recuperación a partir de marzo— y demanda condicionada por el contexto macroeconómico, muchas empresas priorizan exportaciones para sostener actividad, empleo y estructura productiva, incluso resignando márgenes.

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