La empresa desarrolla centros de datos instalados directamente en yacimientos petroleros, donde utiliza gas natural residual para generar energía y procesar datos fuera de la red eléctrica.
La firma consolidó su modelo en Texas, donde cuenta con 14 sitios desarrollados y capacidad operativa para abastecer data centers de más de 200 MW de potencia en gas equivalente. En ese marco, proyecta iniciar operaciones en Argentina en 2026, con inversiones previstas superiores a los US$ 20 millones.
El esquema previsto para el desembarco local se plantea “bajo un formato carry”. En ese modelo, “las petroleras locales invierten en la infraestructura física y BigSur Energy actúa como el operador experto”, señalaron los fundadores. La compañía lo encuadra en un enfoque de “arbitraje energético”: en muchos yacimientos, el gas natural asociado no puede transportarse por falta de infraestructura y termina siendo quemado (flaring) o liberado a la atmósfera; BigSur Energy lo utiliza como fuente de energía para sus centros de datos.
Ariel Perelman, cofundador y CEO, definió el foco del negocio: “BigSur Energy es una compañía tecnológica que fusiona el sector energético con la economía digital. Instalamos centros de datos modulares directamente en los yacimientos petroleros para proveer capacidad de cómputo de alto rendimiento (HPC), enfocada en fortalecer y operar la red de la Blockchain de Bitcoin”. En la misma línea, agregó: “Compramos el gas natural en boca de pozo, instalamos nuestros generadores y centros de datos en la misma locación, y operamos de manera autónoma con conectividad satelital redundante. Básicamente, transformamos el gas en bits y bytes”.
La ronda Serie B se apoyó mayoritariamente en inversores actuales (follow-on). También se mencionó el respaldo estratégico de la familia Braun Saint, a través de Carlos Braun Saint, y el liderazgo del ex VP de CleanSpark como Lead Investor.
En su historial de financiamiento, la compañía informó una ronda Seed de US$ 4,7 millones y una Serie A de US$ 5 millones. Además, reportó un margen de rentabilidad (EBITDA) del 65%.
Para esta etapa, BigSur Energy incorporó a María Emilia Cabral Nonna como General Manager y a Claudia Pérez como CFO. La empresa también proyectó una salida a los mercados públicos (IPO) a principios de 2028.












