Libro beige de la RF: optimismo, pero pesa el rojo externo

Según el informe al congreso de la RF, la actividad económica continuó avanzando en el primer bimestre. Pero las empresas sintieron el alza de tasas largas y, en 2005, se acumuló US$ 804.900 millones de déficit en pagos externos.

“En general, las diversas regiones definieron el ritmo de expansión entre sostenido y módico”, señala el documento del emisor. No obstante, el sector privado se vio influido por precios todavía altos en hidrocarburos (US$ 58 a 65 el barril) y el repunte de tipos largos, especialmente desde febrero.

Sin embargo, cierta retracción en el consumo determinó que los precios minoristas subiesen en escaso margen. De hecho, el mes pasado las ventas al detalle cedieron 1,3%. En términos latos, se notó mayor recreación de empleo y falta de mano de obra especializada o calificada en banca, construcción e industria. Los segmentos inmobiliarios se mostraban cin menos impulso que durante 2005.

Otro informe oficial, por cierto, revela que la balanza de pagos norteamericana empeoró en el cuarto trimestre de 2005. Agregó US$ 224.900 millones, lo cual hace un total de 804.900 millones en año. O sea, 6,4% del producto bruto interno. Wall Street esperaba “apenas” US$ 217,700 millones en octubre y menos de 800.000 millones acumulados en 2005.

Cualquiera de estos número es traumático y pone en evidencia la extrema vulnerabilidad de la economía a la deuda externa. De paso, deja en al aire curiosas teorías “ad usum delphini” lanzadas, no hace mucho, por Ricardo Hausmann y Federico Sturzenegger sobre ese rojo y la “riqueza oculta” de EE.UU.

En otro plano, esta semana ceden algo las tasas largas. Todavía el lunes marcaban máximas en algunos años, con 4,77% anual a diez años y 4,76% a treinta. No obstante el repligeue a 4,72/73%, siguen cerca de los tipos referenciales, hoy en 4,5% anual pero, según el mercado, proclives a tocar 5% en dos meses.

Tanto el departamento federal de Comercio como varios analistas de mercado insisten en que la baja de ventas en febrero (1,3%) simplemente compensa un auge de compras en el bimestre anterior. Ante esas cifras y en una clara maniobra psicológica, acciones, bonos y dólar atravesaron algunos vaivenes, sólo porque una ignota consultoría “sugirió” que la Reserva Federal “pronto dejará de elevar tasas cortas”. La misma fuente sostuvo que el aumento del déficit en cuenta corriente “significa que EE.UU. gasta más, ahorra menos y tiene una economía próspera”.

“En general, las diversas regiones definieron el ritmo de expansión entre sostenido y módico”, señala el documento del emisor. No obstante, el sector privado se vio influido por precios todavía altos en hidrocarburos (US$ 58 a 65 el barril) y el repunte de tipos largos, especialmente desde febrero.

Sin embargo, cierta retracción en el consumo determinó que los precios minoristas subiesen en escaso margen. De hecho, el mes pasado las ventas al detalle cedieron 1,3%. En términos latos, se notó mayor recreación de empleo y falta de mano de obra especializada o calificada en banca, construcción e industria. Los segmentos inmobiliarios se mostraban cin menos impulso que durante 2005.

Otro informe oficial, por cierto, revela que la balanza de pagos norteamericana empeoró en el cuarto trimestre de 2005. Agregó US$ 224.900 millones, lo cual hace un total de 804.900 millones en año. O sea, 6,4% del producto bruto interno. Wall Street esperaba “apenas” US$ 217,700 millones en octubre y menos de 800.000 millones acumulados en 2005.

Cualquiera de estos número es traumático y pone en evidencia la extrema vulnerabilidad de la economía a la deuda externa. De paso, deja en al aire curiosas teorías “ad usum delphini” lanzadas, no hace mucho, por Ricardo Hausmann y Federico Sturzenegger sobre ese rojo y la “riqueza oculta” de EE.UU.

En otro plano, esta semana ceden algo las tasas largas. Todavía el lunes marcaban máximas en algunos años, con 4,77% anual a diez años y 4,76% a treinta. No obstante el repligeue a 4,72/73%, siguen cerca de los tipos referenciales, hoy en 4,5% anual pero, según el mercado, proclives a tocar 5% en dos meses.

Tanto el departamento federal de Comercio como varios analistas de mercado insisten en que la baja de ventas en febrero (1,3%) simplemente compensa un auge de compras en el bimestre anterior. Ante esas cifras y en una clara maniobra psicológica, acciones, bonos y dólar atravesaron algunos vaivenes, sólo porque una ignota consultoría “sugirió” que la Reserva Federal “pronto dejará de elevar tasas cortas”. La misma fuente sostuvo que el aumento del déficit en cuenta corriente “significa que EE.UU. gasta más, ahorra menos y tiene una economía próspera”.

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