El consumidor de EE.UU inquieto por el aumento en los alimentos

Uno de cada tres consumidores (31%) es más consciente de sus decisiones de compra, incluyendo qué productos está adquiriendo y cuál es la motivación. Además, el 43% de los encuestados prefiere comprar marcas alineadas con los valores personales, mientras que el 38% dice tener una mejor comprensión de estos temas después de la crisis sanitaria.

13 febrero, 2023

La encuesta Señales de hambre. La transformación del consumo de alimentos y bebida realizada por KPMG en Estados Unidos releva las tendencias que están cambiando los hábitos de consumo en ese país. Más de la mitad de los encuestados (56%) dijo que su visión de la alimentación saludable ha aumentado en el último año y la mayoría (88%) cree que una dieta saludable puede aumentar la esperanza de vida y fortalecer su sistema inmunológico. Por otro lado, cuando se trata de la conexión entre la alimentación y la salud, el 78% de los consumidores encuestados admite elegir golosinas que se pueden apreciar según el gusto y la satisfacción, pero sin centrarse demasiado en la salud física. Y otros de los datos reveladores es que el 89% manifestó preocupación por el aumento de los precios de los alimentos.

 

“Esta encuesta muestra que los consumidores consideran atributos más allá de la conveniencia, la marca, la funcionalidad y el precio para decidir qué comprar, a quién comprar y cuándo comprar. Y también deja claro que aquellos que son impulsados por valores personales prefieren productos y servicios alineados con las preocupaciones económicas, sociales, morales y ecológicas”, resume el socio líder de Consumo y Retail de KPMG en América del Sur, Fernando Gambôa.

A la hora de comprar sus alimentos y bebidas, los consumidores norteamericanos saben lo que quieren, cuándo y cómo lo quieren, aunque no siempre piensen en el porqué. Llegar a esa respuesta lleva a las empresas de alimentos y bebidas a analizar continuamente los factores que impulsan el consumo, ya sea la elección de una barrita energética baja en carbohidratos en lugar de un caramelo, o una marca de bebida probiótica en lugar de otra. Hoy en día hay más influencias que nunca en las decisiones de los consumidores, lo que dificulta la identificación temprana de ciertas tendencias.

Para Eugenio Orco, socio líder de la Industria de Consumo y Retail en KPMG Argentina, “el comportamiento del consumidor que refleja la encuesta se entiende porque 2022 fue un año de inflación mundial, un escenario que también impactó en la Argentina. Ante estas situaciones, es normal que haya una retracción de compra y también una selección más racional y conservadora. Pero hay un cambio cultural en marcha que se ve en todas partes y está relacionado a las seis dimensiones clave que analiza el estudio: 1) Comodidad vs. sostenibilidad; 2) Bienestar, inmunidad y salud mental; 3) Indulgencia permisible; 4) Estilo de vida y valores; 5) Globalización y “premiumización”; y 6) Extender la marca al metaverso. La comprensión de estas dimensiones, si bien puede no reflejar exactamente lo que ocurre en nuestro país, ofrece una visión de los posibles cambios en el comportamiento de los compradores para adaptar su cartera de productos de alimentos y bebidas, y las decisiones de inversión y desarrollo en función de ellos.”

 

Tecnología, inflación y capacidad de compra

 

De acuerdo a la encuesta, la innovación digital sigue desempeñando un papel importante en el comportamiento de los consumidores, desde cómo obtienen sus productos favoritos hasta dónde se enteran de las nuevas marcas. Para los más jóvenes, que han crecido inmersos en la tecnología, las influencias digitales son omnipresentes en sus procesos de compra y toma de decisiones.

El acceso a la información en tiempo real y la posibilidad de compartirla en las redes sociales, gracias a la tecnología, ha alimentado la creciente demanda de los consumidores y otros stakeholders de las empresas de rendir cuentas sobre su impacto medioambiental, social y de gobernanza (ESG). La atención a los ESG se intensificó durante la pandemia, ya que los consumidores se volvieron más reflexivos sobre lo que es más importante para ellos, para sus familias y para sus comunidades

 

La investigación de KPMG también analizó también el impacto de la inflación y los aumentos de precios en EE.UU. en el comportamiento de compra y la respuesta del consumidor en busca de alternativas. Una de cada tres personas considera cambiar los hábitos, ya sea comprando más productos en oferta o con descuento, o buscando tiendas más asequibles.

Para el 20% de los encuestados, sin embargo, la solución encontrada fue comprar menos artículos. Otros resultados indican que el 78% opinó que los precios de los comestibles aumentaron en los últimos meses más que otros productos; al 54% le preocupa su capacidad de compra de alimentos o de bienes domésticos básicos; y un porcentaje igual afirmó que cambiarán de marca cuando su producto favorito no esté disponible. Por esta razón, hay una disposición de los consumidores a comprar diferentes marcas y/o al por mayor para ahorrar, compartiendo el total con amigos o familiares e incluso reemplazando los productos favoritos por otros más baratos. –

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