Chicago especula acentuando la falta mundial de alimentos

Por un lado, el alza y la escasez siembran violencia en medio planeta. Por otro, los fondos que juegan con granos y oleaginosas controlan un récord de 1.600 millones de m3. O sea, 4.500 millones de bushels.

Por cierto, fondos que apuestan a índices –futuros, opciones, derivados- sobre materias primas alimentarias se disputan el equivalente a la mitad de las existencias en silos norteamericanos a fin de marzo. Por supuesto, no es novedad que, desde el siglo XIX, la bolsa mercantil de Chicago (CBOT) especula a costa de las necesidades mundiales.

Esos 1.600 millones de metros cúbicos significan un aumento de 29% en volumen durante doce meses (abril de 2007 a marzo pasado). Por supuesto, inversores especuladores –en general, anónimos magnates- han incrementado posiciones en granos (e hidrocarburos, vía Nueva York/Londres), pues deparan retornos muy superiores a los de acciones o bonos. Esta fiebre ha desbordado récord tras récord y su volatilidad infla costos para productores, procesadores o usuarios de esos insumos-

Ahora, verbigracia, los acopiadores maiceros estadounidenses, mal acostumbrados por años de subsidios ruinosos para el mundo en desarrollo, debieran sentirse felices: la actual cosecha vale 52,2% màs que la de 2007. Pero, por eso mismo, los contratos a término son demasiado caros y riesgosos. En este momento, los especuladores de la CBOT ofrecen 55 centavos por bushel que los acopiadores. Eso no ocurre desde 1999.

Pero, a diferencia de hace nueve años, la bolsa de productos primarios controla existencias más que nunca desde que hay estadísticas. La demanda sube en China, India o Vietnam y hasta los gobiernos compiten en un mercado internacional donde la oferta se achica. Simultáneamente, el alza de hidrocarbursos promueve el consumo de biocombustibles y el principal de ellos, etanol, emplea maíz como insumo.

La inversión vía CBOT en maíz, soya y trigo ha crecido 66% entre enero de 2006 y fin de 2007. Para enero de 2008, significaba el equivalente a más de 902.000 contratos; o sea, un record absoluto. Cada contrato representa 1.760 m3 (cinco mil bushels), el rinde de nueve hectáreas en Estados Unidos.

La especulación en futuros de granos, oleaginosas y carnes han saltado de US$ 25.000 a 65.000 millones el año pasado. Las transacciones de la CBOT suman la mitad de la soya, el maíz y el trigo producidos en EE.UU., máximo exportador mundial de los dos segundos. Según el departamento federal de agricutura, la cosecha 2007 significa un récord de US$ 92.500 millones. Pero ¿cuánto de eso se esteriliza en el mercado de futuros y opciones?…

Por cierto, fondos que apuestan a índices –futuros, opciones, derivados- sobre materias primas alimentarias se disputan el equivalente a la mitad de las existencias en silos norteamericanos a fin de marzo. Por supuesto, no es novedad que, desde el siglo XIX, la bolsa mercantil de Chicago (CBOT) especula a costa de las necesidades mundiales.

Esos 1.600 millones de metros cúbicos significan un aumento de 29% en volumen durante doce meses (abril de 2007 a marzo pasado). Por supuesto, inversores especuladores –en general, anónimos magnates- han incrementado posiciones en granos (e hidrocarburos, vía Nueva York/Londres), pues deparan retornos muy superiores a los de acciones o bonos. Esta fiebre ha desbordado récord tras récord y su volatilidad infla costos para productores, procesadores o usuarios de esos insumos-

Ahora, verbigracia, los acopiadores maiceros estadounidenses, mal acostumbrados por años de subsidios ruinosos para el mundo en desarrollo, debieran sentirse felices: la actual cosecha vale 52,2% màs que la de 2007. Pero, por eso mismo, los contratos a término son demasiado caros y riesgosos. En este momento, los especuladores de la CBOT ofrecen 55 centavos por bushel que los acopiadores. Eso no ocurre desde 1999.

Pero, a diferencia de hace nueve años, la bolsa de productos primarios controla existencias más que nunca desde que hay estadísticas. La demanda sube en China, India o Vietnam y hasta los gobiernos compiten en un mercado internacional donde la oferta se achica. Simultáneamente, el alza de hidrocarbursos promueve el consumo de biocombustibles y el principal de ellos, etanol, emplea maíz como insumo.

La inversión vía CBOT en maíz, soya y trigo ha crecido 66% entre enero de 2006 y fin de 2007. Para enero de 2008, significaba el equivalente a más de 902.000 contratos; o sea, un record absoluto. Cada contrato representa 1.760 m3 (cinco mil bushels), el rinde de nueve hectáreas en Estados Unidos.

La especulación en futuros de granos, oleaginosas y carnes han saltado de US$ 25.000 a 65.000 millones el año pasado. Las transacciones de la CBOT suman la mitad de la soya, el maíz y el trigo producidos en EE.UU., máximo exportador mundial de los dos segundos. Según el departamento federal de agricutura, la cosecha 2007 significa un récord de US$ 92.500 millones. Pero ¿cuánto de eso se esteriliza en el mercado de futuros y opciones?…

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