Revolución universitaria: de catedrales a delivery virtual

La cuarentena forzó la convergencia entre un modelo educativo híbrido, presencial, vehiculizado por Internet, y uno nuevo virtual, en el cual intervienen diversidad de plataformas.

9 diciembre, 2020

Por: Rubén Chorny

Tanto de interacción y aula sincrónica cuanto de repositorio o bibliotecario, con amplia capacidad de memoria, más allá de su conectividad, seguridad y redundancia.

“Hoy entré al despacho del rector y estaba en un Zoom. A los 10 minutos me junté con 3 personas en forma presencial y con otras 3 por Zoom. Esa es la normalidad actual. Estaba físicamente en la oficina en la universidad en Uruguay, pero podía haber estado en cualquier parte. Gente de todos lados entraba y salía de las reuniones.

Esa sería la que llaman nueva normalidad”, ejemplifica Claudio Rama (*) el ex director del Instituto Internacional de la UNESCO para la Educación Superior en América Latina y el Caribe (IESALC), el potente e irreversible cambio de la vida cotidiana que transita la sociedad, en este caso vinculado a todo lo que tiene que ver con la educación.

No es nuevo sino acelerado. Ya antes de la pandemia, se había generado un gran negocio global centrado en el servicio de la educación, por más de US$ 5.000 millones, si bien fundamentalmente había alcanzado volumen en los países más desarrollados y con sistemas más poderosos de educación superior presencial.

Tal es así que hubo en este año 8 millones de alumnos en el extranjero, atraídos por EE.UU., Inglaterra, Australia, Alemania, Nueva Zelanda, Australia. Inclusive, prestigiosas universidades como Harvard ya venían ofertando sus cursos en forma virtual, hasta en medicina, agronomía, veterinaria, realizaba prácticas con simuladores, multimedios.

En América latina, la realidad es opuesta: toda la economía digital está relegada. Algunos indicadores: el PB de la comunicación es del 2% contra 4,5 en los países de la OCDE; el apoyo a la comunicación virtual era 14 y en los países desarrollados, del 35. El teletrabajo era 1%, pero en Luxemburgo abarca al 15% de la población económicamente activa.

Sin embargo, aun así, la pandemia puso a toda marcha los motores del cambio. Rama detecta una “alta disposición de los docentes de acompañar esta transformación y enorme reingeniería educativa realizada en pocos meses, junto con la muy alta aceptación de los estudiantes”, lo cual lo lleva a considerar que “este modelo de enseñanza será funcional tanto a la educación pública como a la privada”.

Chances equilibradas

-¿Podría la universidad pública ser competitiva en educación a distancia sincrónica con la oferta privada?

-La educación a distancia en sus inicios tuvo una dominancia centrada en unas pocas universidades públicas. Desde los años 2000 se ha visto un cambio con un peso mayor de la educación privada, y crecientemente con formatos virtuales.

Mientras que en la matricula total la educación privada está en el entorno del 50% de la total, en las diversas expresiones de la educación a distancia, el componente privado estaba, hasta la pandemia, cerca de los 2/3 de incidencia. Sin duda, ha habido un cambio y ahora la matrícula en la educación a distancia es única y todas las instituciones, tanto públicas como privadas, pasaron a ofrecer educación virtual sincrónica.

En este sentido, el peso de la incidencia de la matrícula pública en educación a distancia es de igual intensidad, en términos regionales, que el sector privado, ya que así se distribuye más o menos la matricula. El formato sincrónico de enseñanza (tipo Zoom, para aclarar), sin embargo, es diferente al formato asincrónico y, en la medida que implica un mayor peso docente, tendrá una mayor expresión en el sector público.

Este modelo mantiene el protagonismo y el poder de la enseñanza del docente frente a los recursos de aprendizaje. Pero, a la vez, se tiende a mantener el formato de remuneración asociado a las horas de trabajo presenciales. Además permite ahorros de tiempo significativos para los actores docentes y les deja la libertad de disponer la colocación de sus recursos de aprendizaje, el poder de grabar o no las clases y de organizar el proceso de control del aula. Por todo esto tiendo a considerar que este modelo será más funcional a la educación pública.

¿Qué rol tendrán las regulaciones que se hagan para que haya una oferta suficiente y variada de Internet al alcance de la mayor cantidad de gente posible y para que pueda acceder a las plataformas online?

-Los gobiernos tendrán el desafío de tomar decisiones de habilitar el pasaje de las ofertas presenciales a ofertas a distancia, y de actualizar sus marcos normativos a esta nueva modalidad de educación sincrónica con apoyo en plataformas. Tal escenario tiene, además, un fuerte apoyo de estudiantes, docentes e instituciones, especialmente privadas. Y sin duda permitirá aumentar la demanda, especialmente en el interior.

Sin embargo, en el contexto de la crisis fiscal, para los gobiernos podrá ser oportunidad para volver a analizar los costos a fin de aumentar la cobertura. Pero, al mismo tiempo, este escenario implica la posible presencia con mayor intensidad de la educación transfronteriza, e impactará en otro escenario respecto a la posibilidad de estudiar en forma virtual fuera de las fronteras.

Estamos frente a una crisis de la tradicional educación internacional del tipo de la movilidad académica presencial, con un avance de formas de acceso virtuales transfronterizas a la formación de los países centrales que implicará un cambio en la educación y el avance unos casilleros a una educación más global y más competitiva.

Aunque la movilidad presencial universitaria de ingreso y egreso es muy baja en la región, así como a futuro aumentará la educación virtual, también implicará un incremento de la movilidad estudiantil y docente virtual internacional, con nuevas alianzas, nuevos modelos curriculares y un aumento de formas de doble titulación y articulación académicas.

Grandes operadores

-Ud. afirmó que la educación por Zoom, al cambiar de asincrónica a sincrónica, modificó toda la jugada y que es un nuevo escenario que va a marcar la cancha de los negocios educativos. ¿Cómo habrá de manifestarse y en qué plazos?

-Esta transformación se dio en este año a nivel global, y llevó no sólo a Zoom sino a los grandes operadores como Google y Microsoft a entrar de lleno. No dudo que incluso Facebook terminará entrando en la dinámica de la economía colaborativa en el sector educativo.

La educación virtual pasó de basarse centralmente en un aprendizaje apoyado en plataformas y una educación asincrónica a una educación híbrida sincrónica y que – como la educación presencial- tiende a usar las plataformas como apoyo, acceso a recursos, actividades colaborativas, realización de tareas e información complementaria.

Es una educación virtual fragmentada entre actividades sincrónicas y asincrónicas, que es altamente eficiente para competir con la educación presencial. A medida que las empresas y las capacidades de las redes de Internet, de software y de memoria en la nube aumenten, podrá tener más prestaciones.

Hay un cambio de los parámetros competitivos en términos pedagógicos y de flexibilidades que se expresarán con mayor dimensión cuando la educación presencial vuelva a ser permitida en términos sanitarios, y seguramente es un desplazamiento de una porción de estudiantes de la modalidad presencial a la híbrida.

Todas las instituciones propenderán a tener diversidad de su oferta en términos de modalidades y habrá nuevas articulaciones entre ellas, pero expresará un aumento de la virtualización, de la tercerización de algunos servicios técnicos, y un aumento de la capacidad de cobertura tanto local como internacional.

-¿Habrá convergencia entre las dinámicas educativas futuras y plataformas de negocios?

-Las empresas y aplicaciones como Canvas o Blackboard se habían concentrado en formatos de LMS pero también al interior habilitaban actividades sincrónicas integradas. Este formato se va a expandir, pero con el ingreso de nuevos operadores con capacidades de memoria en la nube y de conectividad que superan ampliamente las capacidades de los operadores anteriores.

Sin duda que estas han crecido en este año, pero tendrían que tener desarrollos tecnológicos más potentes en hardware y conectividad y no tanto en software, que son desarrollos de menores costos y requerimientos. Sólo gracias a sus escalas y la diversificación de sus fuentes financieras de las inversiones es que Google Meet o Microsoft Team han podido ofrecer estructuras de precios muy competitivos.

Hay una competencia entre modelos de negocios y niveles de infraestructura para apoyar los procesos educativos. Las inversiones realizadas previamente, el carácter global de los servicios y los mecanismos de financiamiento serán los determinantes.

(*) Claudio Rama, director del Doctorado en Educación Superior Universitaria (UAI, UNRN, UA) de Argentina e investigador de la Universidad de la Empresa (Uruguay)

(Este artículo apareció en la edición impresa de Mercado correspondiente a noviembre)

 

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