¿Qué es, exactamente, un influencer?

Hay dos tipos, según el análisis a continuación. Unos buscan fama; otros, solamente influir.

Los primeros buscan hacer un impacto de algún tipo y saltar bruscamente a la fama. Los segundos, que los entendidos llaman “los verdaderos influencers” no pretenden ni cambiar el mundo, ni hacer un impacto ni lograr fama, solo buscan arrastrar, recomendar o insuflar entusiasmo por algo.

 

Dinisuru Madawala, en Marketing & Growth Hacking, hace una distinción entre “influencers” y “verdaderos influencers“. Los verdaderos, son según él un Mahatma Gandhi, un Martin Luther King, un Steve Jobs. Esos realmente han dejado el mundo cambiado.

Los que pueblan la Internet son los otros, los simplemente “influencers“.El nombre no les fue dado por la gente sino que lo asumieron ellos para sí y trabajan para satisfacer los requisitos que hacen falta para mantener ese título.

¿Quiénes son? ¿Qué hacen? ¿Qué son capaces de hacer?

Estas preguntas — y las observaciones que siguen– no las hace alguien con 40 años, 50 o 60. Las formula Madawala, un muchacho que debe tener poco más de 20. Y comenzó a analizar  por qué surgen la primera vez que vio a uno de ellos en Instagram.

Las redes sociales son el diario de la próxima generación. Algo así como un diario 2.0 que es mucho más influyente y con mucha más distribución que el tradicional. Esas plataformas hacen posible que miles de millones de personas accedan y encuentren millones de contenidos sobre cualquier tema. Los influencers trabajan mucho para que su propio contenido llegue a esa gente. Tienen muchos seguidores que están interesados en su trabajo y que prestan mucha atención a lo que hacen. De ellos depende su auge o su declinación.

Instagram es “the next big thing“. Esa plataforma está llena de influencers dedicados a varias ´reas y que producen contenido destinado específicamente a un grupo de usuarios que se encuadran dentro de determinados criterios.

Algunos son respetados y seguidos y constituyen el grupo con más poder en este tipo de plataformas. Otros luchan por conseguirse un público o producir contenido de calidad que les ayude a llegar a la cima de la montaña. En la cima, todo se reduce a dinero, no les importa mucho lo que producen. Si es de buena calidad y tiene algunos datos relacionados con las cosas que hacen, ya está. Estos no son influencers. Son simplemente criaturas oportunistas que lo único que buscan es que el usuario ponga su clic para así hacerles ganar plata.

Pero no todos los influencers venden basura a sus seguidores. Algunos sí se preocupan por su contenido, se preocupan por el mensaje que envían a sus seguidores , escuchan lo que necesitan y crean toneladas de buenos contenidos.

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