Líderes que actúen

Carlos Bühler, vicepresidente del Grupo Minetti, afirmó que "si se hubiera llevado a cabo la reestructuración de las finanzas públicas tres años atrás estaríamos definitivamente en una posición de crecimiento".

4 septiembre, 2001

–¿Qué análisis están haciendo de la situación económica por la que atraviesa el país?

–Yo creo que la Argentina va a crecer y se va a desarrollar, pero que la recuperación será lenta. La crisis por la que atraviesa el país es muy profunda y esta situación puede revertirse únicamente con el saneamiento de las finanzas públicas y la eliminación del déficit. Si eso no se hace, creo que la Argentina va a tener un período de agonía muy largo. Las reestructuraciones hay que hacerlas rápido, de manera profunda, con mucho coraje y sin titubear. Una vez que se tomen las decisiones necesarias la economía mostrará signos de reactivación. Lo que precisamos son líderes que tomen medidas y actúen.

–Holcim tiene presencia en más de 70 países. ¿Algún otro mercado vive una situación de retracción y recesión como la que sufre la Argentina?

–No. En este momento es el único mercado que padece esta situación.

–¿Qué hizo Minetti para adaptarse a este contexto?

–Nosotros realizamos una profunda reestructuración, y gracias a eso hoy podemos decir que Minetti es una empresa muy productiva y sana operativamente. La compañía va a salir tremendamente fortalecida de esta crisis porque cuenta con una organización muy fuerte, procesos muy optimizados y un grupo de gente muy bien capacitado. Yo comparo muchas veces eso con el país: si se hubiera llevado a cabo la reestructuración de las finanzas públicas tres años atrás estaríamos definitivamente en una posición de crecimiento, con una tasa de interés más baja, y nos hubiéramos ahorrado la agonía que está sufriendo el pueblo argentino.

–¿Por qué Holcim decidió invertir en la Argentina y en Minetti puntualmente?

–El principal motivo por el que la compañía decidió invertir está vinculado con el potencial que ofrece el mercado del cemento y de la construcción. La Argentina tiene un déficit muy importante en el área infraestructura, sobre todo en lo que tiene que ver con la red vial y el sector viviendas. Holcim eligió a Minetti porque ya tenía una participación minoritaria en Corcemar y consideraba que la unión de estas dos empresas podía generar muchas sinergias en el Cono Sur y hacer una compañía mucho más productiva.

–¿Cómo describiría el cambio que sufrió la empresa a partir de la fusión?

–La transformación que se está llevando a cabo tiene dos ejes fundamentales: por un lado la optimización de los procesos y por el otro el enfoque hacia la gente. Es un cambio importante porque en el pasado este tipo de empresas estaban muy enfocadas hacia el área de producción, y en el transcurso del tiempo nos hemos dado cuenta de que la razón de ser y quien realmente tiene que tener toda nuestra atención es el cliente.

–¿Qué objetivos se cumplieron a partir de la inauguración de la planta de Campana?

–La planta de Campana resultó un éxito total y nos ayudó a aumentar nuestra participación de mercado de 31 a 34%. Hoy tenemos una posición realmente fuerte ya que nuestra imagen en Buenos Aires se ha fortalecido y ahora estamos compitiendo mano a mano con Loma Negra.

–Goldman Sachs caracteriza a Holcim como un colocador de capital muy eficiente en Europa con capacidad de ampliar sus posiciones en los mercados en que está presente por un costo menor a US$ 100 por tonelada de cemento que produce. ¿Ese parámetro funcionó en la Argentina?

–Sí, definitivamente. La planta de Campana se hizo bajo el concepto strip down, cuyo objetivo es producir cemento con la mayor rapidez y la menor inversión posible, manteniendo los parámetros vinculados con el cuidado de la gente y el medio ambiente. Ése es un gran logro porque antiguamente las compañías, incluida Holcim, construían plantas de cemento con un costo por tonelada que variaba entre U$S 150 y 200. El centro fabril de Campana requirió una inversión de entre U$S 45 y 50 por tonelada producida. Obviamente eso es muy importante en nuestro negocio, que es muy intensivo en capital.

–¿Qué porción de mercado aspira a captar Minetti en los próximos años?

–Estamos preparados para crecer y satisfacer las más exigentes demandas de los clientes. Nuestra aspiración de market-share es algo que no me gustaría decir, pero sí queremos crecer en el mercado argentino. Estamos preparándonos cada día mejor para ese reto.

–¿El potencial que aportó la fusión se pudo desarrollar en su plenitud?

–No todavía. Pero creo que para la industria cementera fue bueno lo que pasó con esta fusión porque Corcemar y Minetti hubiesen tenido serias dificultades financieras como compañías aisladas. El beneficio de la fusión es que garantizó la sustentabilidad de esta empresa y los puestos de trabajo, que de otra manera hubieran corrido serio peligro.

MERCADO Córdoba

–¿Qué análisis están haciendo de la situación económica por la que atraviesa el país?

–Yo creo que la Argentina va a crecer y se va a desarrollar, pero que la recuperación será lenta. La crisis por la que atraviesa el país es muy profunda y esta situación puede revertirse únicamente con el saneamiento de las finanzas públicas y la eliminación del déficit. Si eso no se hace, creo que la Argentina va a tener un período de agonía muy largo. Las reestructuraciones hay que hacerlas rápido, de manera profunda, con mucho coraje y sin titubear. Una vez que se tomen las decisiones necesarias la economía mostrará signos de reactivación. Lo que precisamos son líderes que tomen medidas y actúen.

–Holcim tiene presencia en más de 70 países. ¿Algún otro mercado vive una situación de retracción y recesión como la que sufre la Argentina?

–No. En este momento es el único mercado que padece esta situación.

–¿Qué hizo Minetti para adaptarse a este contexto?

–Nosotros realizamos una profunda reestructuración, y gracias a eso hoy podemos decir que Minetti es una empresa muy productiva y sana operativamente. La compañía va a salir tremendamente fortalecida de esta crisis porque cuenta con una organización muy fuerte, procesos muy optimizados y un grupo de gente muy bien capacitado. Yo comparo muchas veces eso con el país: si se hubiera llevado a cabo la reestructuración de las finanzas públicas tres años atrás estaríamos definitivamente en una posición de crecimiento, con una tasa de interés más baja, y nos hubiéramos ahorrado la agonía que está sufriendo el pueblo argentino.

–¿Por qué Holcim decidió invertir en la Argentina y en Minetti puntualmente?

–El principal motivo por el que la compañía decidió invertir está vinculado con el potencial que ofrece el mercado del cemento y de la construcción. La Argentina tiene un déficit muy importante en el área infraestructura, sobre todo en lo que tiene que ver con la red vial y el sector viviendas. Holcim eligió a Minetti porque ya tenía una participación minoritaria en Corcemar y consideraba que la unión de estas dos empresas podía generar muchas sinergias en el Cono Sur y hacer una compañía mucho más productiva.

–¿Cómo describiría el cambio que sufrió la empresa a partir de la fusión?

–La transformación que se está llevando a cabo tiene dos ejes fundamentales: por un lado la optimización de los procesos y por el otro el enfoque hacia la gente. Es un cambio importante porque en el pasado este tipo de empresas estaban muy enfocadas hacia el área de producción, y en el transcurso del tiempo nos hemos dado cuenta de que la razón de ser y quien realmente tiene que tener toda nuestra atención es el cliente.

–¿Qué objetivos se cumplieron a partir de la inauguración de la planta de Campana?

–La planta de Campana resultó un éxito total y nos ayudó a aumentar nuestra participación de mercado de 31 a 34%. Hoy tenemos una posición realmente fuerte ya que nuestra imagen en Buenos Aires se ha fortalecido y ahora estamos compitiendo mano a mano con Loma Negra.

–Goldman Sachs caracteriza a Holcim como un colocador de capital muy eficiente en Europa con capacidad de ampliar sus posiciones en los mercados en que está presente por un costo menor a US$ 100 por tonelada de cemento que produce. ¿Ese parámetro funcionó en la Argentina?

–Sí, definitivamente. La planta de Campana se hizo bajo el concepto strip down, cuyo objetivo es producir cemento con la mayor rapidez y la menor inversión posible, manteniendo los parámetros vinculados con el cuidado de la gente y el medio ambiente. Ése es un gran logro porque antiguamente las compañías, incluida Holcim, construían plantas de cemento con un costo por tonelada que variaba entre U$S 150 y 200. El centro fabril de Campana requirió una inversión de entre U$S 45 y 50 por tonelada producida. Obviamente eso es muy importante en nuestro negocio, que es muy intensivo en capital.

–¿Qué porción de mercado aspira a captar Minetti en los próximos años?

–Estamos preparados para crecer y satisfacer las más exigentes demandas de los clientes. Nuestra aspiración de market-share es algo que no me gustaría decir, pero sí queremos crecer en el mercado argentino. Estamos preparándonos cada día mejor para ese reto.

–¿El potencial que aportó la fusión se pudo desarrollar en su plenitud?

–No todavía. Pero creo que para la industria cementera fue bueno lo que pasó con esta fusión porque Corcemar y Minetti hubiesen tenido serias dificultades financieras como compañías aisladas. El beneficio de la fusión es que garantizó la sustentabilidad de esta empresa y los puestos de trabajo, que de otra manera hubieran corrido serio peligro.

MERCADO Córdoba

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