La psicología dicta el diseño de la oficina

Admitámoslo de una vez: el diseño de los espacios en las empresas busca SIEMPRE mejorar la rentabilidad. La psicología dice a los empresarios que un lugar cómodo y lindo para trabajar redunda en aumento de productividad.

Antes las empresas ahorraban comprando los muebles más baratos que encontraban en el mercado y los acomodaban en filas para hacer lugar a la mayor cantidad de empleados posible en el menor espacio.

 

Pero eso era antes. Ahora muchas compañías hacen lo imposible por crear un espacio de trabajo luminoso, cómodo, a la moda y funcional. Pero no lo hacen por esnobismo ni por hedonismo. Las investigaciones muestran que, al eliminar el modelo tradicional, sus empleados trabajarán más productivamente y, en última instancia, generarán más ganancias.

 

Y cada empresa lo hace a su manera. Etsy, un portal de ecommerce especializado en artículos artesanales y de época (vintage) pero con oficinas centrales en Brooklyn, Nueva York , invita a sus empleados a decorar sus oficinas cada uno a su gusto, con colores, objetos y decoraciones totalmente personales, aunque todos vintage, de acuerdo con lo que venden.

 

 

Los espacios abiertos favorecen la comunicación

 

Antes el espacio de las oficinas se distribuía de la misma forma, cualquiera sea la actividad. A los nuevos se les daba un cubículo, los gerentes medios tenían el privilegio de una oficina con puerta y el CEO tenía el mejor espacio con vistas increíbles. Hoy, esas oficinas han dado lugar a los espacios abiertos. Ese tipo de entorno tiene grandes espacios de trabajo donde un empleado nuevo y el gerente financiero podrían trabajar uno junto al otro. Hasta las salas de conferencia, aunque cerradas, por lo general tienen paredes de vidrio. Algunas compañías, como Twitter van un paso más allá presentan la entrada del edificio de manera tal que los empleados, antes de pasar a sus respectivos departamento charlen un rato y se compartan los problemas. La ventaja evidente es que se crea más comunicación entre todos. Las investigaciones en que se basan es que esa interacción social crea la disposición a pedir ayuda, colaboración o consejos cuando se los necesita.

 

La otra ventaja del espacio abierto es que todos están en una especie de pecera con paredes de cristal. Todos están a la vista de todos. Les resulta un poco más difícil simular que trabajan mientras realizan alguna cosa para su vida privada.

 

Estaciones de trabajo para tareas específicas

 

Claro que el espacio abierto tiene algunas dificultades. Si alguien debe sostener una llamada en conferencia por teléfono, o realizar una entrevista periodística telefónica el plano abierto no permite concentrarse con dos compañeros charlando en los escritorios vecinos.

 

Por eso muchas empresas han comenzado a usar estaciones de trabajo flexibles. ¿Por qué flexibles? Porque las usa aquel que las necesite en el momento en que haga falta. Pueden ser mesas con computadoras, o sin ellas para la conversación en grupo, o cubículos cerrados para el trabajo en concentración. Ese tipo de flexibilidad permite a los empleados elegir el lugar donde pueden trabajar mejor. . Los introvertidos eligen un lugar tranquilo para pensar sin ruidos o conversaciones que los molesten. . Los extrovertidos, se realimentan con la energía de los demás. Permitir esta libertad de elección ha demostrado aumentos en productividad para las empresas inteligentes como Google.

 

 

Los toques personales aumentan el bienestar

 

Todos tenemos alguna cosita que nos gusta traer de casa: el dibujito de un hijo en preescolar, un recuerdito de las vacaciones, fotos de familiares. Esto siempre ha sido objeto de controversia. Algunos piensan que los objetos personales que esas cosas son poco profesionales en un entorno corporativo. Pero hay estudios que demuestran que la posibilidad de decorar el propio lugar de trabajo con las cosas que uno quiere hace que el empleado se sienta más a gusto y también más interesado en el éxito del lugar que le da empleo.

 

La luz natural mejora la calidad de vida

 

No hay nada más deprimente que la luz artificial en una oficina y las empresas comienzan a darse cuenta. Un estudio reciente de Northwestern Medicine y la Universidad de Illinois comparó la salud general de los trabajadores que tenían oficinas llenas de ventanas con los que no las tenían. Y descubrieron que los primeros dormían 46 minutos más por noche, tenían más actividad física que sus colegas que trabajaban con más oscuridad. Y todos saben que quien no tiene una buena noche de sueño lo refleja en el desempeño de su trabajo Para mejorar esos resultados, las investigaciones sugieren que las empresas elijan edificios que tengan ventanas de techo a piso en el lugar de trabajo.

 

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