La motivación de los empleados

Cualquiera que haya triunfado en su negocio sabe que la clave del éxito se encuentra en una multitud de variables, pero que una de las más salientes es contar con personal satisfecho, entusiasta y con buena disposición.

Muchos empresarios admiten, con razón, que lo que hace la diferencia es
la gente que trabaja para ellos, cualquiera sea el producto o servicio que ofrecen.
Y el secreto para tener una fuerza de trabajo productiva (y por ende, un negocio
exitoso) es un concepto escurridizo que se llama buen espíritu de equipo.
El buen humor, en este contexto, no es algo fácil de definir. Básicamente
se refiere a la forma en que sus empleados se sienten trabajando para usted y
su negocio. Es importante, porque afecta directamente loque aparece en la última
línea de su balance, o sea, las GANANCIAS.

El camino a seguir para lograr esa buena actitud en los empleados tiene varias
etapas:

El primer paso es darse cuenta de qué manera la mala disposición
(el mal humor) afecta las ventas. La gente mal dispuesta trabaja poco y mal, o
sea, su productividad es baja, al igual que su lealtad. De modo que mientras trabaja
para usted puede estar simultáneamente buscando otro empleo, y en consecuencia,
se irá en cualquier momento. Para usted, la alta rotación de personal
se traduce en reducción de productividad.

Es fácil ver, por ejemplo, que un empleado que vende muchos productos
contribuye a aumentar los resultados financieros de la compañía
para la cual trabaja, y que uno que no cumple con los plazos estipulados daña
la rentabilidad de la empresa. Pero ¿qué ocurre con los empleados
que se quedan a mitad de camino entre esos dos extremos? No se puede decir que
trabajen mal, pero tampoco tienen un desempeño destacable. ¿en
dónde encajan? Podría decirse – si uno no se detiene a pensarlo
en profundidad – que a la empresa no le cuestan nada.

Un empleado que no está satisfecho con su tarea puede costar mucho sin
que usted ni siquiera se dé cuenta. Sólo porque no cometa ningún
error grave, o porque no cumpla con sus plaxos no quiere decir que su actitud
no tenga costo. Por el contrario, la insatisfacción del empleado le hace
perder dinero a la empresa por baja productividad, alta rotación de personal
(se van los que ya saben hacer la tarea y entran otros que deben aprender)y
alto ausentismo.

Una vez que usted conoce qué tipos de problemas puede provocar el mal
humor y la mala disposición de sus empleados, deberá averiguar
qué es lo que los motiva y qué puede hacer usted para mejorarles
el ánimo.
Averiguar qué es lo que quieren los empleados es la piedra angular para
conseguir un equipo de trabajadores productivos y felices. Hay varios factores
que contribuyen a levantar el ánimo en los lugares de trabajo. Los empleados
saben sentir que son tratados con justicia, que son valorados y apreciados por
lo que hacen, remunerados de acuerdo a la tarea que realizan, y deben sentir
que su aporte es importante.

Muchos empresarios admiten, con razón, que lo que hace la diferencia es
la gente que trabaja para ellos, cualquiera sea el producto o servicio que ofrecen.
Y el secreto para tener una fuerza de trabajo productiva (y por ende, un negocio
exitoso) es un concepto escurridizo que se llama buen espíritu de equipo.
El buen humor, en este contexto, no es algo fácil de definir. Básicamente
se refiere a la forma en que sus empleados se sienten trabajando para usted y
su negocio. Es importante, porque afecta directamente loque aparece en la última
línea de su balance, o sea, las GANANCIAS.

El camino a seguir para lograr esa buena actitud en los empleados tiene varias
etapas:

El primer paso es darse cuenta de qué manera la mala disposición
(el mal humor) afecta las ventas. La gente mal dispuesta trabaja poco y mal, o
sea, su productividad es baja, al igual que su lealtad. De modo que mientras trabaja
para usted puede estar simultáneamente buscando otro empleo, y en consecuencia,
se irá en cualquier momento. Para usted, la alta rotación de personal
se traduce en reducción de productividad.

Es fácil ver, por ejemplo, que un empleado que vende muchos productos
contribuye a aumentar los resultados financieros de la compañía
para la cual trabaja, y que uno que no cumple con los plazos estipulados daña
la rentabilidad de la empresa. Pero ¿qué ocurre con los empleados
que se quedan a mitad de camino entre esos dos extremos? No se puede decir que
trabajen mal, pero tampoco tienen un desempeño destacable. ¿en
dónde encajan? Podría decirse – si uno no se detiene a pensarlo
en profundidad – que a la empresa no le cuestan nada.

Un empleado que no está satisfecho con su tarea puede costar mucho sin
que usted ni siquiera se dé cuenta. Sólo porque no cometa ningún
error grave, o porque no cumpla con sus plaxos no quiere decir que su actitud
no tenga costo. Por el contrario, la insatisfacción del empleado le hace
perder dinero a la empresa por baja productividad, alta rotación de personal
(se van los que ya saben hacer la tarea y entran otros que deben aprender)y
alto ausentismo.

Una vez que usted conoce qué tipos de problemas puede provocar el mal
humor y la mala disposición de sus empleados, deberá averiguar
qué es lo que los motiva y qué puede hacer usted para mejorarles
el ánimo.
Averiguar qué es lo que quieren los empleados es la piedra angular para
conseguir un equipo de trabajadores productivos y felices. Hay varios factores
que contribuyen a levantar el ánimo en los lugares de trabajo. Los empleados
saben sentir que son tratados con justicia, que son valorados y apreciados por
lo que hacen, remunerados de acuerdo a la tarea que realizan, y deben sentir
que su aporte es importante.

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