6 tips para superar la depresión y motivarnos

La vida que llevamos por estos días, tan llena de contratiempos y preocupaciones, contribuyen a llevarnos al cansancio y a la depresión. Se sabe que la motivación mata la motivación, el interés y el foco en lo que debemos hacer.

 Desde afuera es fácil decirle a alguien que trate de recuperar el entusiasmo y salga del pozo. Pero en carne propia no es fácil encontrar la forma de conectar nuestros cables  y poner en marcha el motor. Hay, sin embargo, algunos trucos que nada tienen que ver con la tan aconsejada medicación. 

 

1. Fijarnos una meta baja.

Cuando uno está deprimido, no funciona al 70-90% sino cerca del 20%. Si ponemos las mismas expectativas que teníamos cuando no estábamos deprimidos nos vamos a sentir ansiosos y abrumados y probablemente no lograremos realizar la tarea que se espera de nosotros. Resultado: nos sentiremos derrotados y avergonzados. 

Por eso lo que conviene es fijarnos metas pequeñas y específicas.  Siempre se podrá después elevar la vara más tarde, cuando hayamos recuperado algo de motivación.

 

2. Practicar la autocompasión.

La autocrítica es la mejor amiga de la depresión. Si nos flagelamos por ser “improductivos” y “haraganes” nos vamos a sentir peor y cada vez más paralizados. Debemos intentar usar las mismas palabras de aliento que usamos para una amigo o amiga que queremos mucho. 

 

3. Conseguir apoyo, o pedir ayuda.

Algunos tenemos problemas para asumir responsabilidades incluso cuando estamos bien. Con poca motivación o energía, eso es todavía más difícil.  Conviene entonces confiar en alguien que nuestra confianza y pedir ayuda. Un amigo que nos obligue a mantener un compromiso o a cumplir con la tarea que nos han encomendado.  De lo contrario, convienen los grupos de apoyo.

 

4. Imaginar cómo nos sentiremos después de realizar la tarea.

La gente que está deprimida, por lo general tiene baja eficiencia para todo, desde las tareas personales hasta las laborales. Tiene, además, poca confianza en su capacidad para realizar esas tareas.  Por eso tienden a abrumarse y evitarlas. Conviene entonces bajar las expectativas sobre el resultado de la tarea e imaginar cómo nos sentiremos después de realizada y no durante la realización. 

 

5. Fijarnos la meta de hacerlo, no de disfrutarlo.

Cuando uno está deprimido es natural perder el interés en las cosas que antes nos hacían sentir felices. Con mucha más razón, en las obligaciones del trabajo.  Las comedias ya no nos hacen gracia, estar con amigos ya no interesa y pasar el día en el trabajo se ve como un infierno. La ansiedad, la depresión y la culpa nos invaden y eso nos aísla de todo y aumenta la sensación de derrota. Lo que conviene entones es fijarnos la meta de “!realizar la tarea, no de disfrutarla.

 

6. Reconocer que hace falta coraje para salir de nuestra zona de confort.

Por dolorosa que sea, la depresión puede convertirse en una situación cómoda, porque es la zona conocida. En general, sabemos qué esperar.  Y podemos predecir que mañana será igual. La idea de salir de esa zona de confort puede provocar mucha ansiedad Si somos capaces de hacer algo diferente obtendremos algo diferente. La ansiedad es lógica pues siempre viene con la incertidumbre.  La ansiedad puede estar diciéndonos que estamos saliendo de una zona conocida, de la rutina de la depresión, que tan familiar nos resulta; entonces reconozcamos el coraje que debemos tener e intentemos  realizar esa experiencia de un viaje hacia lo desconocido. Sólo así podremos mantener el empleo. De lo contrario, el despido será seguro.

 

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