5 formas de perder tiempo sin darte cuenta

La pérdida de tiempo es uno de los problemas más comunes en el trabajo.  A veces lo hacemos para aliviarnos del aburrimiento de lo que estamos haciendo. Otras, por incapacidad para concentrarnos en lo que tenemos que hacer.

Muchas veces no se pierde tiempo en forma deliberada. La mayoría de las formas de perder tiempo son furtivas y pasan desapercibidas hasta que ya es demasiado tarde.

Resultado: se pueden perder horas sin darnos cuenta. ¿La forma de solucionarlo? La primera es querer hacerlo. La segunda es tomar conciencia de lo que se está haciendo, por qué lo hacemos y luego tratar de corregirlo. Eso, si se quiere ser eficiente y ganarse el sueldo con honestidad.

Rutinas
Todos tenemos rutinas en la oficina. Algunas son productivas y la mayoría no lo son. Comenzar el día leyendo 20 minutos las noticias, ir a buscar un vaso de agua, una charlita con el compañero, etc., etc.

Si bien nada de eso no es una verdadera pérdida de tiempo, el peligro viene cuando uno no toma conciencia del tiempo que pasa. Y todo eso afecta la productividad total.

Distracciones
Las distracciones son la principal causa de pérdida de tiempo. Por ejemplo, ir a darle una miradita a Facebook. Cosas como esta son fáciles de identificar pero difíciles de combatir. Las otras distracciones no se reconocen como tales, por ejemplo, contestar emails o verse arrastrado en una conversación general que se ha generado en la oficina. Con esto, el consejo es estar muy alerta.

Comunicación
La comunicación es necesaria y, en un mundo ideal, eficiente. La comunicación eficiente se hace mediante emails, reuniones o llamadas telefónicas. Pero la realidad nos dice que estos medios están llenos de oportunidades para perder tiempo. Baste pensar en la cantidad de correos que comienzan a bajar en cuanto uno abre el programa. Muchos de ellos son inservibles, pero igualmente hay que abrirlos para identificarlos.

Negación a adaptarse
La gente tiene diferentes razones para negarse a adaptarse. Algunos quieren avanzar a su ritmo y no les gustan los cambios. Otros son perfeccionistas que no quieren cambiar sus métodos cuando cambian las circunstancias. En cualquier caso, negarse a adaptarse a un estilo de trabajo o a enfocarse cuando la situación cambia significa enormes pérdidas de tiempo.

Trabajar en las prioridades equivocadas
Nunca se pierde más tiempo que cuando se trabaja en algo equivocado. A veces dedicamos mucho tiempo a cosas sin importancia y solo al final del día nos damos cuenta de que todavía nos queda lo más importante por hacer. Cuando eso ocurre tenemos un problema de prioridades. Esto es fácil de solucionar siendo proactivos y categorizando las tareas que hay que realizar.

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