Un estudio revisado por pares del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), publicado el 2 de febrero de 2026 en The Lancet Global Health, proyectó que una caída abrupta de los fondos destinados a la Ayuda Oficial para el Desarrollo (AOD) podría provocar más de 22,6 millones de muertes adicionales hasta 2030 en 93 países de ingresos bajos y medios, incluidas 5,4 millones de muertes de niños menores de cinco años.
El análisis fue realizado con apoyo de la Fundación Rockefeller y concluyó que el África subsahariana, que concentra 38 de los 93 países evaluados, se encuentra en especial riesgo. El alcance del trabajo también incluyó 21 países de Asia, 12 de América Latina, 12 de Medio Oriente y el Norte de África, y diez de Europa.
Entre 2002 y 2021, la AOD contribuyó a reducir la mortalidad infantil un 39% y a prevenir el 70% de las muertes por VIH/SIDA. También se asoció con una reducción del 56% en las muertes por malaria y por deficiencias nutricionales, además de una disminución del 23% en la mortalidad por todas las causas, dentro del conjunto de países analizados.
En 2024, la ayuda internacional cayó por primera vez en seis años, y Estados Unidos, Reino Unido, Francia y Alemania redujeron significativamente sus contribuciones por primera vez en casi 30 años. En ese marco, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) proyectó que la AOD podría disminuir entre 10% y 18% de 2024 a 2025.
El estudio modeló dos escenarios para el período 2025–2030. En el caso de recortes moderados, con una reducción anual del 10,6%, se estimaron 9,4 millones de muertes evitables, incluidas 2,5 millones de muertes de niños menores de cinco años. En el escenario de recortes severos, el punto de partida fueron US$ 32.000 millones (15,1%) de recortes a la AOD de 2024 a 2025, con reducciones que continúan y se agravan hasta el final de la década, lo que podría causar la muerte de más de 22,6 millones de personas.
“Retirar este apoyo ahora no solo revertiría avances logrados con gran esfuerzo”, afirmó Davide Rasella, coordinador del estudio, profesor investigador ICREA en ISGlobal y en el Instituto Brasileño de Salud Colectiva.
Doce países de América Latina figuran entre los 93 analizados: Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Paraguay y Perú.











