Wal-Mart: ¿trabas de corto plazo o problemas de largo plazo?

Según la mayor cadena minorista mundial, las menores ventas por fiestas se deben a inconvenientes coyunturales. No obstante, varios analistas independientes temen que 2007 ponga en evidencia problemas de mayor aliento.

En tren de explicar los regulares resultados, algunos ejecutivos apuntan a remodelación de locales o una política excesivamente audaz en ropa femenina. Otro motivo, a juicio de la firma, sería el aumento de 20% en ventas registrado un año atrás ”como reacción a los huracanes Catalina y Rita”(una explicación poco substancial).

Lo cierto es que, de acuerdo con cifras del grupo WSJ Market Data, las acciones de la compañía concluyeron 2006 en US$ 45,90. Vale decir, 11% bajo el pico dentro del año (51,75, el 26 de octubre) pero cerca del mínimo de US$ 43 a mediados de 2006.

En volumen, las ventas cedieron 0,1% en noviembre, la segunda vez en veintisiete años que ocurría. Por supuesto, se trata de márgenes muy pequeños, pero constituyen una obsesión de Wal-Mart, que data de otro cotexto económico y social en Estados Unidos.

Sea como fuere, esas “cuestiones de corto plazo” se resolverán este año. No será así, sostienen expertos del mercado, con vulnerabilidades de mayor aliento, propias del negocio alimentario en áreas urbanas y suburbanas. Por otro lado, el año pasado las ventas del gigante tendían a ceder a mayor ritmo que las otras cadena grandes. ¿Por qué? Porque la empresa hizo demasiados esfuerzos para penetrar en a zonas más densamente pobladas. Esta política, por lo visto, no genera las utilidades necesarias.

Existe un factor subyacente: el incremento de ventas en locales comparables (o sea, abiertos durante más de un año) ha estado perdiendo desde 9% anual en 1998 a 3,4% en 2005. Ahora, la firma presume que las ventas de diciembre (luego del –0,1% en noviembre) estarán entre estables y levemente alcistas.

A criterio de la consultoría Bernard Sands, la cadena -unos 3.300 locales de todo tamaño en EE.UU.- “tendrá ventas neutras o algo negativas en el primer trimestre de 2007. Aun analistas allegados a Wal-Mart, como los de Bear Stearns, creen que “transcurrirán varios meses antes de que se vean resultados positivos ligados a la renovación de locales y líneas de productos. Habrá presiones negativas hasta promediar el año”. Quizá tengan razón algunos detractores del modelo, según los cuales el sistema es resistido en las grandes ciudades donde la estructura de la demanda es más compleja.

En tren de explicar los regulares resultados, algunos ejecutivos apuntan a remodelación de locales o una política excesivamente audaz en ropa femenina. Otro motivo, a juicio de la firma, sería el aumento de 20% en ventas registrado un año atrás ”como reacción a los huracanes Catalina y Rita”(una explicación poco substancial).

Lo cierto es que, de acuerdo con cifras del grupo WSJ Market Data, las acciones de la compañía concluyeron 2006 en US$ 45,90. Vale decir, 11% bajo el pico dentro del año (51,75, el 26 de octubre) pero cerca del mínimo de US$ 43 a mediados de 2006.

En volumen, las ventas cedieron 0,1% en noviembre, la segunda vez en veintisiete años que ocurría. Por supuesto, se trata de márgenes muy pequeños, pero constituyen una obsesión de Wal-Mart, que data de otro cotexto económico y social en Estados Unidos.

Sea como fuere, esas “cuestiones de corto plazo” se resolverán este año. No será así, sostienen expertos del mercado, con vulnerabilidades de mayor aliento, propias del negocio alimentario en áreas urbanas y suburbanas. Por otro lado, el año pasado las ventas del gigante tendían a ceder a mayor ritmo que las otras cadena grandes. ¿Por qué? Porque la empresa hizo demasiados esfuerzos para penetrar en a zonas más densamente pobladas. Esta política, por lo visto, no genera las utilidades necesarias.

Existe un factor subyacente: el incremento de ventas en locales comparables (o sea, abiertos durante más de un año) ha estado perdiendo desde 9% anual en 1998 a 3,4% en 2005. Ahora, la firma presume que las ventas de diciembre (luego del –0,1% en noviembre) estarán entre estables y levemente alcistas.

A criterio de la consultoría Bernard Sands, la cadena -unos 3.300 locales de todo tamaño en EE.UU.- “tendrá ventas neutras o algo negativas en el primer trimestre de 2007. Aun analistas allegados a Wal-Mart, como los de Bear Stearns, creen que “transcurrirán varios meses antes de que se vean resultados positivos ligados a la renovación de locales y líneas de productos. Habrá presiones negativas hasta promediar el año”. Quizá tengan razón algunos detractores del modelo, según los cuales el sistema es resistido en las grandes ciudades donde la estructura de la demanda es más compleja.

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