Tittarelli se presentó en convocatoria

La bodega tiene una deuda mayor a $ 8 millones. La caída del consumo interno representó para Sabores –propietaria de la empresa– una pérdida de $ 5 millones en el último ejercicio.

12 septiembre, 2001

(NA). – La bodega Tittarelli se sumó a la larga lista de empresas tradicionales que se presentaron en convocatoria de acreedores al no poder hacer frente a una deuda de más de $ 8 millones con sus proveedores de insumos, según trascendió ayer (martes 11).

La compañía Sabores, cuyos propietarios son Adolfo Sánchez Zinny, Luis Otero Monsegur y Santiago Soldati, compró la bodega Tittarelli en 1999, que ya había entrado en cesación de pagos el 12 de febrero pasado.

A partir de la compra, los nuevos dueños se abocaron a la tarea de conseguir financiamiento para reconvertir la bodega, pero las altas tasas –36% en algunos casos– que les ofrecieron, frustraron la operatoria.

Entre las causas de la caída de la bodega, los dueños explicaron a través de un escrito presentado ante el juzgado número cuatro, que “la contingencia económica nacional afectó la producción y la comercialización”.

“La contracción del consumo interno disminuyó las ventas de vino en 75% y las de aceite de Oliva en 25%, lo que representó para Sabores un monto de $ 5 millones en el último ejercicio 2000-2001”, señaló la firma.

(NA). – La bodega Tittarelli se sumó a la larga lista de empresas tradicionales que se presentaron en convocatoria de acreedores al no poder hacer frente a una deuda de más de $ 8 millones con sus proveedores de insumos, según trascendió ayer (martes 11).

La compañía Sabores, cuyos propietarios son Adolfo Sánchez Zinny, Luis Otero Monsegur y Santiago Soldati, compró la bodega Tittarelli en 1999, que ya había entrado en cesación de pagos el 12 de febrero pasado.

A partir de la compra, los nuevos dueños se abocaron a la tarea de conseguir financiamiento para reconvertir la bodega, pero las altas tasas –36% en algunos casos– que les ofrecieron, frustraron la operatoria.

Entre las causas de la caída de la bodega, los dueños explicaron a través de un escrito presentado ante el juzgado número cuatro, que “la contingencia económica nacional afectó la producción y la comercialización”.

“La contracción del consumo interno disminuyó las ventas de vino en 75% y las de aceite de Oliva en 25%, lo que representó para Sabores un monto de $ 5 millones en el último ejercicio 2000-2001”, señaló la firma.

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