Seguros: inflación y también devaluación

El aumento de la inflación y la devaluación del peso en Argentina han llevado a una disminución de la rentabilidad real y de la solvencia de las compañías de seguros generales, y continuará limitando el potencial de crecimiento para las aseguradoras de vida y retiro.

 El difícil ambiente operativo es un factor clave detrás de nuestra perspectiva negativa para la industria de seguros de Argentina. Esta es la visión de Moody’s, la calificadora de riesgos.

» Los márgenes técnicos continuarán bajopresión, impactando los niveles de capitalización. Las compañías de seguros generales son particularmente sensibles a la inflación, ya que ésta tiende a incrementar los costos siniestrales y los gastos generales, al tiempo que aumenta la dependencia de las aseguradoras en los resultados financieros para compensar la disminución de los resultados técnicos. La inflación también ejerce una influencia negativa sobre los niveles de capitalización, ya que erosiona el valor de las inversiones de renta fija, las cuales constituyen la mayor parte de las carteras de inversiones de las aseguradoras.

» La devaluación de la moneda incrementa los costos, en especial para en el ramo automotor. La caída de 23% del peso argentino frente al dólar desde principios de 2014 hará subir los costos de reposición de los bienes importados, afectando el desempeño técnico de las aseguradoras generales.

» La inflación socava la demanda de seguros de vida y retiro. La falta de confianza para realizar inversiones en moneda local, acentuada por la devaluación del peso y la aceleración de la inflación, ha reducido el atractivo de los productos de seguros de largo plazo, especialmente aquellos con componentes de ahorro. Mientras la perspectiva en materia monetaria sigue siendo inestable, comercializar pólizas de vida y retiro seguirá siendo un desafío para las aseguradoras.

Durante los últimos 5 años, la actividad aseguradora argentina ha venido lidiando con la inflación en un contexto de presión en los márgenes fiscales, expansión monetaria y disminución de las reservas internacionales, conllevando todo ello a un nivel de inflación promedio anual del orden del 23%, de acuerdo a estimaciones del sector privado. La inflación llegó a un pico del 28% anual en 2013, mientras que durante el primer trimestre de 2014, la misma ascendió a 12,7%. En eso contexto, las compañías de seguros generales han visto un deterioro sostenido en sus niveles de rentabilidad real y en sus perfiles crediticios en general.

Las tarifas cobradas por las compañías de seguros generales quedan rápidamente desactualizadas en un contexto de incremento de costos e inflación, lo cual repercute negativamente en sus niveles de rentabilidad y capitalización. El consiguiente deterioro de los resultados, en especial en líneas de cola larga, ha forzado a las compañías a depender cada vez más de los resultados financieros. El ratio combinado, que mide la performance técnica de las compañías, ha tenido una tendencia a incrementarse durante los últimos años, lo cual indica en cierta medida que los costos se han incrementado a una tasa mayor que los ingresos.

El deterioro del ratio combinado ha sido más pronunciado en el ramo automotores, el mayor de la actividad. En 2014, la aceleración de la inflación probablemente conllevará a otro período de tasas reales negativas, especialmente en lo que se refiere a instrumentos de renta fija que no ajustan por inflación, y que comprenden a la mayor parte de las inversiones de las compañías, deteriorando aún más sus rentabilidades.

 

La inflación también produce situaciones de fricción entre aseguradoras y asegurados, sobre todo cuando ante un siniestro, el valor asegurado se encuentra por debajo del valor asegurable. Los casos de infra-seguro en los que las sumas quedan desactualizadas por efecto de la inflación usualmente salen a la luz ante la ocurrencia de un siniestro, cuando ya es tarde para resolver el problema. Además, el alto nivel de competencia, en particular en el ramo automotor, limita la flexibilidad de las compañías para adecuar sus tarifas, dificultando su capacidad para actualizarlas al ritmo de la inflación.

El actual ambiente inflacionario y el consecuente deterioro en los resultados técnicos han deteriorado el nivel de capitalización de las compañías de seguros generales. El apalancamiento operativo continuará en niveles altos, aún cuando el patrimonio de las compañías crezca en términos nominales. Mientras la inflación continúa propendiendo a mayores volúmenes de prima, el crecimiento en la rentabilidad de las compañías es en general menor, resultando en un continuo deterioro en los ratios de capitalización, dado que las ganancias de las compañías suelen ser su principal fuente de generación de capital.

En forma similar, el nivel de capitalización de las Aseguradoras de Riesgos del Trabajo (ARTs) ha disminuido, dado el mayor crecimiento de sus exposiciones –atadas a incrementos en los niveles salariales– en comparación con sus ganancias.

Los requerimientos de capitales mínimos para compañías de seguros en Argentina son menos sofisticados que aquellos utilizados en economías más desarrolladas como la de los Estados Unidos. La ausencia de un marco de capitales mínimos que refleje la diversidad de riesgos (ej.: riesgo de inversiones, suscripción, operacionales y de reservas) a los que las aseguradoras se encuentran expuestas, genera inquietud respecto de la adecuación y gestión de capital de las aseguradoras.

El gráfico expuesto debajo muestra la débil posición de capital de las compañías de seguros.

Notas Relacionadas
Tapa octubre 2019

Suscripción Digital

Tapa octubre 2019

Suscríbase a Mercado y reciba todos los meses la mas completa información sobre Economía, Negocios, Tecnología, Managment y más.

Suscribirse Archivo Ver todos los planes

Newsletter


Reciba todas las novedades de la Revista Mercado en su email.

Reciba todas las novedades