H-P: las reformas encaradas quizá no alcancen

La restructuración lanzada en Hewlet-Packard es dura, sin duda, y representa la primera decisión relevante de Mark Hurd, a cuatro meses de asumir como CEO. Pero no se ven aún cambios estratégicos.

21 julio, 2005

En los papeles, H-P (sin el guión parece abreviatura de “horse power”, caballos de vapor) eliminará 14.500 empleos alrededor del mundo, o sea casi 10% del total. Como es habitual, este tipo de recortes busca aumentar la competencia; para el caso, ante Dell Computer -máxima rival- e International Business Machines (IBM).

La poda es algo inferior a la dispuesta por Carleton Fiorina luego de comprar Compaq Computer por US$ 18,700 millones (carísima). En aquella oportunidad, la ausencia de un buen plan estratégico le costó el puesto a Fiorina. Ahora, los despidos tomarán dieciocho meses y permitirán, supone Hurd, ahorros por US$ 1.600 millones anuales partiendo del año fiscal que empieza en 2006. El total de recortes elevará ese monto a 1.900 millones, sin tener en cuenta el costo de las indemnizaciones (un cargo contable de 1.100 millones).

Hurd admitió ante la prensa que Dell es un rival de temer, pero sostuvo que, en adelante, H-P “será más simple y ágil”. Para eso, los drásticos achiques involucran funciones como tecnología informática (la sacrosanta TI), áreas de soporte, recursos humanos, fuerza de ventas, marketing, publicidad y difusión. Pero los anuncios de Hurd no incursionaron en planes estratégicos; especialmente, liquidaciòn de negocios poco rentables, como han sugerido a la firma importantes intermediarios y administradores de fondos en Nueva York.

La consultora Thomson Datastream vincula las dudas del mercado con el pobre perfil bursátil de H-P. En los últimos cinco años hasta mediados del actual, el papel ha perdido más de 50%. Resultó significativo que, el conocerse los anuncios de Hurd, esa acción cediese –el miércoles- 1,6% en Wall Street.

En los papeles, H-P (sin el guión parece abreviatura de “horse power”, caballos de vapor) eliminará 14.500 empleos alrededor del mundo, o sea casi 10% del total. Como es habitual, este tipo de recortes busca aumentar la competencia; para el caso, ante Dell Computer -máxima rival- e International Business Machines (IBM).

La poda es algo inferior a la dispuesta por Carleton Fiorina luego de comprar Compaq Computer por US$ 18,700 millones (carísima). En aquella oportunidad, la ausencia de un buen plan estratégico le costó el puesto a Fiorina. Ahora, los despidos tomarán dieciocho meses y permitirán, supone Hurd, ahorros por US$ 1.600 millones anuales partiendo del año fiscal que empieza en 2006. El total de recortes elevará ese monto a 1.900 millones, sin tener en cuenta el costo de las indemnizaciones (un cargo contable de 1.100 millones).

Hurd admitió ante la prensa que Dell es un rival de temer, pero sostuvo que, en adelante, H-P “será más simple y ágil”. Para eso, los drásticos achiques involucran funciones como tecnología informática (la sacrosanta TI), áreas de soporte, recursos humanos, fuerza de ventas, marketing, publicidad y difusión. Pero los anuncios de Hurd no incursionaron en planes estratégicos; especialmente, liquidaciòn de negocios poco rentables, como han sugerido a la firma importantes intermediarios y administradores de fondos en Nueva York.

La consultora Thomson Datastream vincula las dudas del mercado con el pobre perfil bursátil de H-P. En los últimos cinco años hasta mediados del actual, el papel ha perdido más de 50%. Resultó significativo que, el conocerse los anuncios de Hurd, esa acción cediese –el miércoles- 1,6% en Wall Street.

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