Finalmente, Varig ha solicitado convocatoria

La antigua Viação Riograndense, hoy Aérea Varig, aprovecha una ley de quiebras a su medida y pide seis meses para renegociar deudas superiores s US$ 2.150 millones. La línea de bandera controla también Riosul y Nordeste.

Si se aprueba la solicitud, la firma asegura que presentará, antes de dos meses, un plan de recuperación a los acreeedores. Entre ellos, figuran compañías estatales, privadas y prestadores de servicios. Para empezar, Varig paga en la actualidad unos US$ 530.000 diarios en tasas aeroportuarias.

Dadas las características del cese de pagos y la insolvencia, el programa de salvataje se eleva a un tribunal civil comercial de Río de Janeiro y a uno de Nueva York (Manhattan sur, o sea el juez Thomas Griesa, un “amigo” de deudores periféricos). Otro motivo para acogerse al concurso es bloquear la restitución compulsiva de once aeronaves en alquiler con opción de compra.

Ahí la acreedora es International Lease Finance Corp., que reclama los aviones por falta de pago. La firma exige cuatro ya y, luego, uno al mes hasta enero próximo. Lógicamente, esgrime la amenaza de una recuperación compulsiva de las unidadeas. Amén de probables roces entre una orden judicial emanada en Estados Unidos y las autoridades brasileñas, eso sería un papelón para la línea de bandera. Algunos analistas recuerdan, al respecto, la accidentada historia de ese tipo de empresas en Brasil (incluso un emprendimiento conjunto con la extinta Pan American Airlines, Panair do Brasil, cuya cara publicitaria fue alguna vez Carmen Miranda).

Si se aprueba la solicitud, la firma asegura que presentará, antes de dos meses, un plan de recuperación a los acreeedores. Entre ellos, figuran compañías estatales, privadas y prestadores de servicios. Para empezar, Varig paga en la actualidad unos US$ 530.000 diarios en tasas aeroportuarias.

Dadas las características del cese de pagos y la insolvencia, el programa de salvataje se eleva a un tribunal civil comercial de Río de Janeiro y a uno de Nueva York (Manhattan sur, o sea el juez Thomas Griesa, un “amigo” de deudores periféricos). Otro motivo para acogerse al concurso es bloquear la restitución compulsiva de once aeronaves en alquiler con opción de compra.

Ahí la acreedora es International Lease Finance Corp., que reclama los aviones por falta de pago. La firma exige cuatro ya y, luego, uno al mes hasta enero próximo. Lógicamente, esgrime la amenaza de una recuperación compulsiva de las unidadeas. Amén de probables roces entre una orden judicial emanada en Estados Unidos y las autoridades brasileñas, eso sería un papelón para la línea de bandera. Algunos analistas recuerdan, al respecto, la accidentada historia de ese tipo de empresas en Brasil (incluso un emprendimiento conjunto con la extinta Pan American Airlines, Panair do Brasil, cuya cara publicitaria fue alguna vez Carmen Miranda).

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