Finalmente, Alcatel toma Lucent por US$ 13.600 millones

En pleno fin de semana, ambas firmas cerraron el acuerdo que venían negociando desde fines de marzo. Surge así un conglomerado cuya capitalización bursátil suma US$ 35.300 millones. La adquirente representa más de 60% del paquete.

3 abril, 2006

Aparece así uno de los mayores fabricantes internacionales de equipos para telecomunicaciones y, según estiman varios expertos, empiezan una ola de fusiones y adquisiciones. Al parecer, es la única manera que tienen las grandes empresas para sobrevivir en un contexto cada vez más duro y maduro.

La nueva compañía residirá en París y su unión llevará a un ahorro de US$ 1.700 millones vía despidos y otros recortes (otra constante de las F&A). No es un monto demasiado importante: sólo 4,8% del valor total en mercado. En este momento, las dos firmas emplean pocos más de 88.000 personas (58.000 la francesa, 30.200 la norteamericana) y eliminarán un 10%. Las ventas de 2005 significaron US$ 15.900 millones en Alcatel y 9.440 millones en Lucent Technologies.

Entre los principales clientes de la empresa europea figuran AT&T, Telstra y France Télécom. Su adquirida incluye ambas Verizon, Sprint, BellSouth y China Unicom. Las respectivas “antepasadas” datan de 1898 y 1869, pero no es dato relevante.

Lo que sí es interesante es que Serge Tchuruk, CEO de Alcatel a punto de jubilarse, será presidente no ejecutivo. Como se esperaba, Patricia Russo –actual directora ejecutiva de Lucent- será la principal autoridad efectiva del grupo. Si bien se sabe que, en el futuro directorio, Alcatel será más fuerte, se ignora todavía la integración, salvo que habrá dos miembros europeos independientes (¿representará al estado francés?), debido a una obsesión presente ya en las tratativas: que la fusión parezca entre iguales (no es así).

En cuanto al trasfondo, importar consignar que las F&A en el sector han supoerado, en Estados Unidos, los US$ 200.000 millones. Al frente corren Verizon Communications, que tomó MCI (ex WorldCom) y SBC, que deglutió AT&T. Paralelamente, en el segmento de equipos se han agregado dos emprendedoras china, Huawei Technologies y ZTE Corporation, que han entablado una guerra de precios, Por otra parte, también pelean participación de mercado firmas como Cisco Systems, que proveen sistemas con tecnologías de Intertnet.

De todas formas, el acuerdo debe ser aprobados por instancias reguladoras de EE.UU., Francia y la Unión Europea. En el primer caso, porque Lucent cumple tareas reservadas para el Pentágono, la CIA y el aparataje de seguridad interna, vìa la división Bell Labs. Al respecto, no deben descartarse la oposición política, los “lobbies”, la creciente debilidad de George W.Bushy el clima electoral. Casos como Cnooc-Unocal y los puertos que pretendía Dubái ilustran el punto.

Esos anuncios acabaron con versiones echada a rodar la semana pasada: Ericsson, insistiría en una oferta por Lucent, lanzada tiempo atrás. Pero casi todos los expertos no veían posible semejante acuerdo, aunque el rumor hubiese salido en el “Times” londinense. Tal como están las cosas, ni siquiera la posición dominante de Lucent en el segmento CDMA de EE.UU. alcanzaría para tentar a los suecos. El motivo es claro: ese negocio afronta la decadencia en el largo plazo.

Fuentes internas revelaron que el promotor de la versión era Karl-Henrik Svanberg, presidente ejecutivo de Ericsson. Su idea era reiterar ante la junta directiva una propuesta formulada hace un tiempo por Lucent. En su momento, la idea fue rechazada. “Time” sostuvo que los suecos volverían a la carga, con una contraoferta superior a la de Alcatel.

En realidad, no existían posibilidades de un matrimonio Ericsson-Lucent. Todo era, al fin, una maniobra de Svanberg, que solía hacerlas cuando manejaba Assa Abloy. “Nada de eso puede suceder”, señaló el jueves Per Lindberg, analista de Dresdner Kleinwort Wasserstein. “Lucent no tiene nada que aportarle a Ericsson”. En efecto, nada ocurrió.

Aparece así uno de los mayores fabricantes internacionales de equipos para telecomunicaciones y, según estiman varios expertos, empiezan una ola de fusiones y adquisiciones. Al parecer, es la única manera que tienen las grandes empresas para sobrevivir en un contexto cada vez más duro y maduro.

La nueva compañía residirá en París y su unión llevará a un ahorro de US$ 1.700 millones vía despidos y otros recortes (otra constante de las F&A). No es un monto demasiado importante: sólo 4,8% del valor total en mercado. En este momento, las dos firmas emplean pocos más de 88.000 personas (58.000 la francesa, 30.200 la norteamericana) y eliminarán un 10%. Las ventas de 2005 significaron US$ 15.900 millones en Alcatel y 9.440 millones en Lucent Technologies.

Entre los principales clientes de la empresa europea figuran AT&T, Telstra y France Télécom. Su adquirida incluye ambas Verizon, Sprint, BellSouth y China Unicom. Las respectivas “antepasadas” datan de 1898 y 1869, pero no es dato relevante.

Lo que sí es interesante es que Serge Tchuruk, CEO de Alcatel a punto de jubilarse, será presidente no ejecutivo. Como se esperaba, Patricia Russo –actual directora ejecutiva de Lucent- será la principal autoridad efectiva del grupo. Si bien se sabe que, en el futuro directorio, Alcatel será más fuerte, se ignora todavía la integración, salvo que habrá dos miembros europeos independientes (¿representará al estado francés?), debido a una obsesión presente ya en las tratativas: que la fusión parezca entre iguales (no es así).

En cuanto al trasfondo, importar consignar que las F&A en el sector han supoerado, en Estados Unidos, los US$ 200.000 millones. Al frente corren Verizon Communications, que tomó MCI (ex WorldCom) y SBC, que deglutió AT&T. Paralelamente, en el segmento de equipos se han agregado dos emprendedoras china, Huawei Technologies y ZTE Corporation, que han entablado una guerra de precios, Por otra parte, también pelean participación de mercado firmas como Cisco Systems, que proveen sistemas con tecnologías de Intertnet.

De todas formas, el acuerdo debe ser aprobados por instancias reguladoras de EE.UU., Francia y la Unión Europea. En el primer caso, porque Lucent cumple tareas reservadas para el Pentágono, la CIA y el aparataje de seguridad interna, vìa la división Bell Labs. Al respecto, no deben descartarse la oposición política, los “lobbies”, la creciente debilidad de George W.Bushy el clima electoral. Casos como Cnooc-Unocal y los puertos que pretendía Dubái ilustran el punto.

Esos anuncios acabaron con versiones echada a rodar la semana pasada: Ericsson, insistiría en una oferta por Lucent, lanzada tiempo atrás. Pero casi todos los expertos no veían posible semejante acuerdo, aunque el rumor hubiese salido en el “Times” londinense. Tal como están las cosas, ni siquiera la posición dominante de Lucent en el segmento CDMA de EE.UU. alcanzaría para tentar a los suecos. El motivo es claro: ese negocio afronta la decadencia en el largo plazo.

Fuentes internas revelaron que el promotor de la versión era Karl-Henrik Svanberg, presidente ejecutivo de Ericsson. Su idea era reiterar ante la junta directiva una propuesta formulada hace un tiempo por Lucent. En su momento, la idea fue rechazada. “Time” sostuvo que los suecos volverían a la carga, con una contraoferta superior a la de Alcatel.

En realidad, no existían posibilidades de un matrimonio Ericsson-Lucent. Todo era, al fin, una maniobra de Svanberg, que solía hacerlas cuando manejaba Assa Abloy. “Nada de eso puede suceder”, señaló el jueves Per Lindberg, analista de Dresdner Kleinwort Wasserstein. “Lucent no tiene nada que aportarle a Ericsson”. En efecto, nada ocurrió.

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